viernes, 22 de noviembre de 2013

Guillermo Lobo y Vatayón



Todo empezó en Twitter.
No sé, qué se yo.
Empezó así, como quien no busca y a veces encuentra.
Y no era una historia de amor.

La cosa es que uno de los deportes nacionales más divertidos y prácticos que hacemos los pibes y las pibas del amplio espectro Nacional y Popular, es pegarles a los periodistas opositores, a todos aquellos que nosotros consideramos gorilas, antipatria, y funcionales a la derecha y al Imperio.
Así las cosas, la fiera más fiera, ¿Dónde está?

Uy, qué filoso me he puesto.
Entonces: Guillermo Lobo me tiraba en respuesta a provocaciones arteras que yo le hacía, con el hashtag #boquetero, acusandome y acusando a Vatayón, de que eramos los que habíamos hecho el boquete por el cual se fugan los presos.
Todos los presos.
Y esto a razón de lo que ya todos sabemos: que Vatayón trabajó en los penales y que Clarín dijo que esta agrupación "saca presos para actos kirchneristas".
Todo muy 2012.

Entonces provocación viene, provocación va (no pondré acá todas las barbaridades que nos dijimos), Guillermo Lobo aceptó venir a la básica a conocernos.
Y vino.
Tomamos mates.
Nos preguntó todo lo que quería preguntar: desde nuestra relación con el Servicio Penitenciario Federal, hasta si hacíamos o no prácticas de tiro nocturnas con los presos.
Nos preguntó quién había armado, jé, perdón, construído Negros De Mierda, la otrora agrupación que había fundado yo con un grupo de compañeros y compañeras.
Lo mismo sobre Vatayón.

A todo le contestamos con la única verdad que es la realidad.
Nos contó cosas, y nos contó que la intención es generar canales de diálogo.
Le contamos que militamos en La Carbonilla en la Comuna 15 y en la palangana en Laferrere.
Le contamos los talleres que tenemos acá, le mostramos la básica y lo invitamos a volver cuando quiera.
Hablamos muchísimo y cada quien expuso lo que consideraba del otro, en términos muy similares a los que se usan en Twitter, sin hacer abuso del tribuneo habitual que allí se utiliza.
Nos dimos los celulares.

Y todo terminó bien.

Personalmente me parece un enorme gesto que tanto Guillermo Lobo como cualquier periodista, propio y ajeno, vengan a conocer qué somos.
Hemos sido muy golpeados y nosotros sabemos lo que somos y también sabemos las barbaridades que se siguen diciendo al día de hoy de Vatayón.

También, sabemos quienes son ellos, y no nos vamos a querer ni más ni menos que antes, pero al menos, nos vamos a conocer.
El balance final, siempre es positivo: cada uno con la verdad al hombro y fundamentalmente, poniendo la cara en el lugar que hay que ponerla.

También, a modo personal, lo invité a que desconfíe de todo lo que le dijimos y a que sospeche que en realidad sí somos unos monstruos que sacamos presos para actos kirchneristas, que sí hacemos prácticas de tiro y que todo lo que le mostramos acá era una puesta en escena: creo que es trabajo del periodista, desconfiar, investigar y seguir averiguando.

Vatayón, siempre, tuvo, tiene y tendrá las puertas abiertas.
Están todos y todas invitados.

Viva Perón, Evita, Néstor y Cristina.
El kirchnerismo somos nosotros.

4 comentarios, viene flojo.:

Carlos dijo...

Buenisimooo Felicitaciones ¡¡

Tilo, 72 años dijo...

El tema con la mayoría de los periodistas "independientes" es que dan inicio a cadenas de difamación sin las correspondientes pruebas. Cuando - generalmente - lo que han propalado es una deformación de la realidad ó directamente una falsedad ó el invento de una mente recalentada, casi nunca admiten su error ó su mala fe.

En el caso del periodista mencionado, es positivo que haya aceptado una invitación de Vatayón. Veamos ahora qué dice y cómo "entendió" esa nueva realidad que escapaba a su comprensión.

Saludos

Anónimo dijo...

será una de las consecuencias no previstas de la aprobación de la ley de medios? ojalá empiece un diálogo en serio, no la sanateada que proponen desde la oposición, que el diálogo es solo que hablen ellos y nosotros digamos solo que si.
fernandobbca

Anónimo dijo...

Para la grieta que lo mira por TV. Militante de raza carajo.

Publicar un comentario en la entrada