jueves, 10 de abril de 2014

huelga vaga



La mafia sindical lanza una huelga vaga en la que acuerda con el Partido Obrero y toda la troska infumable y quieta, piquetes para poder congelar una ciudad.

Sí, una ciudad: el país no se enteró de esta paparruchada y la mella que se buscó no alcanzó a ser la que pensaron que sería.
El mafioso Luis Barrionuevo, junto al runfla Miceli y al ex-peronista Hugo Moyano, pretendieron generar un colapso nacional que no les salió. Así de simple.
La mayoría de los negocios estaban abiertos, la ENORME mayoría de los trabajadores querían ir a trabajar y ellos les prohibieron poder viajar en transporte público subsidiado por el Estado Nacional y otros tantos trabajadores que en efecto, se adhirieron al paro, lo hicieron en nombre del feriado, de no ir a laburar y de poder pasar un día con sus hijos o en calzoncillos frente a la televisión, viendo películas o cualquier cosa que no tenga que ver con el paro.
Esto, fue así.
Al no haber marcha ni movilización ni acto, todos los vagos, incluídos los mafiosos, los runfla y los ex-peronistas, no tuvieron que hacer más nada que mandar a un par de matones a cerrar puertas y bloquear caminos. Ellos, no, comieron ricos chorizos a la pomarola con agua mineral, emborrachados de dinero en sus puestos de Secretarios Generales, votados por sus representados, que si bien muchos ganan más o menos, otros ganan muy bien, ninguno gana como Miceli, el MAFIOSO de Barrionuevo o como Moyano.
Lo que sí es seguro, es que ninguno gana realmente mal: he ahí la buena labor que han hecho estos tres sindicialistas de huelga vaga, cuando el Ministerio de Trabajo y el Estado Nacional los atendió y les respondió sus reclamos, como siempre han hecho con todos.

Pero: estos tres vagos, pedían por la inseguridad: todos queremos estar más seguros.
Pedían por ganar mejor: todos queremos ganar mejor.
Y pedían por toda una perogruyada de señor en una esquina, de taxista, de colectivero en un cabaret: un pedido así, difícilmente encuentre resistencia en el hombre y la mujer de bien, en los que queremos un país mejor.
Lo que me pregunto ahora, es otra cosa.
Por caso: los docentes hicieron un paro bárbaro (en términos de barbarie) y ganaron de algún modo, con matices, la disputa. Entonces levantaron la medida de fuerza y ahora están trabajando, como corresponde.
Con un objetivo. Con una victoria.

Estos tres vagos, empujaron a un montón de gente a un PROBLEMA en el que no gana nadie más que ellos, y ellos tres, más algún otro chanta, como la gente de la UTA.
Porque mañana van a seguir laburando.
Porque no cambió absolutamente nada.
Porque lo único que hicieron, fue rascarse con las dos manos las dos pelotas.
Uno se las rascó al otro, todos se rieron, la mafia sonrió desde la oscuridad, y Massa, seguramente, en esa penumbra política de la que es protagonista, de derecha con cara de centro derecha, brindó con champagne: nadie será inocente y considerará que Graciela Camaño, la violenta esposa de Luis Barrionuevo y armadora política de Carlos Saúl Massa, estuvo ajena a la huelga vaga que armaron estos multimillonarios.

El tono general de cada declaración de estos tres vagos multimillonarios, fue de risas: celebraban, estaban felices. Si en verdad se sienten representantes de algo, deberían haber estado ellos en algún lugar menos cálido que una oficina enorme: como los milicos más aberrantes, mandaron al muere a sus bien pagos matones y a sus más o menos pagos EMPLEADOS a parar, quieran o no.
Estos tres cerdos, gordos engordados y atiborrados de comida y plata, seguirán siendo multimillonarios.

Del PO o de toda la mersa troska no sé si corresponde escribir demasiado: nadie elige nacer Pitrola o Wermus, y si algún pibe nace trosko, ya crecerá o le seguirá creciendo la barba. Estos caprichosos políticos, quedaron demasiado expuestos y demasiado en offside aliándose con los sindicatos que asesinaron a Mariano Ferreyra.

Párrafo aparte para el He-Man subdesarrollado del iletrado del Pollo "Richard Clayderman" Sobrero: ya dijo él mismo que le revolvía el estómago parar por orden de Barrionuevo. Aunque no haya dicho que fue "por orden de", si le revuelve el estómago e igual para, es porque es un servil orillero que rumia la carroña sindical, en un escenario que lo excluye un poco por ridículo, otro poco por inoperante, y bastante por pelotudo.

Así las cosas: este gobierno sigue siendo gobierno y lo seguirá siendo al menos hasta 2015, mañana la gente irá a trabajar, estos tres lechones seguirán siendo multimillonarios, Barrionuevo seguirá siendo un MAFIOSO, Miceli seguirá siendo un payaso de la claqué de Moyano, y Moyano seguirá siendo ex todo, derrotado y ridiculizado, panelista de TN, o algún otro curro que seguramente, no encontrará refugio en la cada vez más adelgazada y bronceada carrera lenta política del analfabeto de Facundito Moyano.

En todo este paro, el único perjudicado, fue el verdadero trabajador.

sábado, 5 de abril de 2014

imagino a los bastardos



¿Qué tiene en común Justin Bieber con una nena pobre de La Matanza?
Que a ninguno de los dos les importa la política.

Vivimos sumergidos en una cápsula sin tiempo en la que términos que a cualquier persona le podrían resultar extraños e indiferentes, para nosotros es algo decidor y profundo.
La abrumadora mayoría de las personas de este país no saben qué es Vatayón, qué es Larroque, qué es Recalde, con quién está Massa, de qué trabaja un diputado, qué función tiene un concejal, con qué se come un comunero ni para qué sirve el PJ. Muchas personas saben apenas qué es cada una de estas cosas y muchos otros le dan una relevancia casi de pánico: “Lo dijo Máximo”, “Está cuarto en la lista”, “Se desintegró La Güemes” y cosas de minorías, dichas con la soberbia del terror y la autoridad de taxista que te lleva adonde quiere y te cobra con leyes de libre mercado.

Los Red Hot Chilli Peppers movieron más o menos sesenta mil personas, el Indio Solari va a mover más o menos doscientas mil personas y en Plaza de Mayo, entran unas ciento cincuenta mil.
El país tiene más de cuarenta y cuatro millones de personas y el mundo tiene, aproximadamente, siete mil doscientos millones de personas.
Una agrupación política por unidad básica tiene más o menos entre treinta y sesenta personas.
Una agrupación nacional, no sé cuántas personas puede llegar a tener pero seguro no te llenan un recital del Indio Solari.
Entonces, cuando hablamos de las cosas que son importantes, a veces, creo, las vemos con una visión morigerada por uno mismo, con un ojo para mirar al otro y el otro ojo para mirar a uno mismo y satisfacer las necesidades propias, egoístas y personales, tengan o no estas una misión colectiva.
Queremos ser buenos, queremos ser mejores.
Queremos ser algo que no somos si no hacemos.

Pero los jóvenes en su más grande mayoría no están con la política como nos gustaría que suceda o queremos creer.
Tenemos la capacidad de ver a nuestros jóvenes, los que nos rodean.
Les decimos a todos, jóvenes y viejos, que el único camino es la política y nos enojamos, insultamos y ponemos como locos malos cuando personas que no tienen un gran nivel de politización en su discurso o en su modo de vivir, le echan toda la culpa de todo a Cristina: al uróboros lo criamos nosotros, le dimos de comer nuestra propia cola y ahora, la patria es el otro.

Así, avanzamos día a día con importancias de señores y señoras, mirando tan de cerca a las cosas que a veces, no logramos separar la nariz de la flor del que tenemos al lado.
A veces me dan ganas de pensar que todos somos importantes, pero muchas veces me doy cuenta que en realidad ninguno de nosotros ni nosotras somos importantes.

A duras penas, a veces, podemos ser protagonistas de nuestras vidas.
El resto, claqué de un circo mucho más grande en donde pocos se hacen ricos donde muchos se hacen pobres, y vamos por ahí regalando dignidad en la pobreza, entregando lo único que tenemos que es la vida (y de mentira, y eso es nada) y otras veces entregando lo que le sobra al bolsillo de la campera que nos abriga cuando llueve y hace frío.
Se filosofa hasta el paroxismo cuestiones muy básicas como comer o no comer, tener o no tener, y a veces, los más pornográficos, especulan con el ser o no ser. Pero la gente espera, no sale a buscar, y nosotros podemos ser esa gente que espera pero elegimos ser los que acercamos lo que muchos no se animan a buscar, y buscamos ir sin juzgar, en silencio, con la nuca mordida y la espalda fajada a palazos por una runfla infecta burocratizada de miserables enanos grises compañeros de cabello limpio sin tiempo para vivir, morir, amar, reír, traicionar, tropezar o blasfemar a sus propios dioses de lista completa.

El suelo y la tierra, bien gracias, sigue siendo suelo. Y sigue siendo tierra.



lunes, 31 de marzo de 2014

el opositor que odia



El opositor que odia suele decir cosas tremendas, referidas a muerte, matar, asesinato, y rematarlas con un JAJAJA en las redes o un jejeje si lo verbaliza.
Por lo general en las redes sociales su foto de perfil es clara y concreta: una persona de bien, firme, macho o hembra, sin dudas.

Si al opositor que odia podemos enfrentarlo cara a cara, no nos mirará a los ojos, sino que mirará hacia un costado con desdén, con asco, sin sostener una discusión: seguramente, dirá que Néstor no estaba en el cajón, que un pariente de ese opositor fue o un médico o un militar o alguien muy importante que estuvo en el preciso instante en el que ese cajón con el cuerpo eterno de Néstor, o subía al avión o bajaba de este o entraba o salía de la morgue. Nunca jamás el opositor que odia te asumirá su fuente, que no es otra más que un comentario de una red social o un portal de noticias.

El opositor que odia pide mano dura, durísima, y justifica lombrosianamente cualquier actitud contra una persona que tenga gorra, zapatillas y pantalón deportivo: si esa persona es Carlos Tévez o algún futbolista, será excusado de acusación alguna, salvo que se trate de Viatri o de Migliore.

El opositor que odia no desarrolla su intelectualidad en blogs porque no le da la espalda ni la mano para poder escribir más de cinco renglones con alguna coherencia y sin una K grande, pero sí en perfiles personales o simulaciones: puede usar nombres falsos y fotos que muestran el lado oscuro más oscuro de su oscura cabeza. Una foto de Hitler, de Videla de algún militar o de cualquier cosa que refiera, sí o sí, a la antipolítica. Puede también usar algo relacionado a la rebeldía institucional, una imagen punk, anárquica, o el amable "que se vayan todos", más cerquita del payaso del troskísimo Cabra de Las Manos de Filippi que de Gustavo Cordera: dos personas insertadas hasta el tuétano en el mainstream, pero que odian al mainstream y se odian entre sí, por dinero, muuuucho dinero.

El opositor que odia tira postas: cree efectivamente que llegó a una conclusión y acusa investigación a la revisión diaria de portales que comercializan humo, como La Política Online, Clarín, Seprin o La Nación. Lee todos esos pasquines y luego escribe como si fuera él mismo el que se dio cuenta de alguna verdad tremenda. Mide su prestigio en "me gusta" del "fei" o en "compartidos", "compartidos" que habitualmente, se hace a sí mismo desde otros perfiles falsos que tiene.

El opositor que odia puede ser y será embelesado por un candidato que diga algo parecido a lo que piensa, sin el nivel de brutalidad con el que suele tipearlo: se diferencia así el animal del hombre, pues el animal podrá seguir rumiando sus verdades en las redes o en los taxis, sabiendo que ahora hay alguien que representa sus sueños sin mancharse las manos de sangre, diciendo eso pero actuando de otra manera, cuando sea el sacro momento.

El opositor que odia dirá que democracia también es echar a la Presidenta, matar a la gente por la calle y desobedecer civilmente a cualquier mandato de la ley: el pueblo decide, según él.

El opositor que odia tiene fotos del casamiento de algún pariente en su Facebook: usará una de esas fotos en su perfil durante algún tiempo. Esta foto puede ser también de alguna reunión familiar de celebración: mostrará así que es humano, y derecho, como todo argentino bien nacido.

El opositor que odia veía con agrado a Bergoglio, con mucha alegría a Francisco, pero cada vez que ve que se reúne con uno o una que no le agrada, piensa que Francisco es Bergoglio y que se vendió, porque si hay algo que es el opositor que odia, es cristiano, pero cristiano bien, católico, como antes, cuando se podía jugar en la calle y tomar mate sin que te maten por un celular o por diez pesos.

El opositor que odia maneja la filosofía de la justicia del modo más maniqueo posible: es justicia que maten a un ladrón, no es justicia que metan en cana a un asesino que mató a otro asesino, y así. Es justicia que le peguen a un chico por robar 100 pesos, y es justicia que una empresa evada cientos de millones de pesos y no suceda nada, porque esa evasión no le importa a nadie, y el ladrón le robó 100 pesos a un trabajador.

El opositor que odia piensa que todos los militantes son negros, roban, trabajan en el estado, se drogan y comen choripán como dieta única, al tiempo que considera que todos los militantes fornican animadamente para engendrar a otros militantes y que Cristina les pague por tal innoble motivo.

El opositor que odia quiere que no haya subsidios, pero cuando deja de haber parcialmente subsidios, siente que todo está peor o que fue tarde o está mal. El opositor que odia quiere que pase algo y cuando pasa, siente que está mal porque es electoralista o ahora ya es demasiado tarde y entonces alguien tendría que ir preso, porque sí.

El opositor que odia jamás le levantaría la mano a nadie, pero si ve que en las noticias mucha gente le pegó a alguien que robó, lo alienta. Llegado el caso de verse a sí mismo en una situación así en el mundo real, posiblemente sacará su celular para sacar una foto, luego dará una patada no muy fuerte y luego gritará algo referido a la justicia y a la piel de la persona que robó, para finalmente devolver en las redes sociales una odisea heroica en la que hará mucho más que lo que en verdad hizo.

El opositor que odia usa muchos, realmente muchos adjetivos, sobrenombres y juegos de palabras para dirigirse a la Presidenta o a cualquier persona del gabinete, por lo general, en primera persona, en una suerte de tribuna popular y/o lapidación pública.

El opositor que odia tiene buen pasar.

El opositor que odia, odia mucho, escribe enojado, es fácil hacerlos enojar más, simplemente, hablándoles bien, con corrección y amabilidad.

El opositor que odia considera que La Cámpora son todos bobos, Vatayón todos presos y las demás agrupaciones son La Cámpora, incluída Vatayón.

El opositor que odia no leyó bajo ningún concepto el anteproyecto del código penal, pero está abiertamente en contra y puede sostener una discusión prolongada, además de haber firmado en contra del mismo.

El opositor que no odia, puede convertirse en el opositor que odia.
Depende de todos nosotros y nosotras, terminar con ese flagelo.


miércoles, 19 de marzo de 2014

hablemos sabiendo un poco más



Ayer escribí muy enojado un posteo que se llamaba, no sin cierto "viborismo", HABLEMOS SIN SABER.
Levantó mucha polvareda y me pasearon desde el "trosko" hasta el "gorila", pasando por "desclasado", "lamebotas" y otros tantos halagos que tanto bien le hacen a mi alma.
Esto, es un blog.
Personal.
Que tengo que repetir, es mi opinión, no la de Vatayón, y si no le gusta, click arriba a la derecha en la X, o comentario abajo.
Es tan lindo poder decir lo que uno quiera, como tan poco importante en lineas generales.




Empecemos por partes:

1- Muchos me quisieron acorralar con mi trabajo. Mi trabajo, está en este posteo, escrito el año pasado.
Puede insultarme aquí, o allá. Ahora también, trabajo para TeleSur.DESDE MI CASA.

http://hombremuerdeperro.blogspot.com.ar/2013/10/te-lo-juro-hermano.html



2- Elegí pensar algunas ideas que no sean nada más que el paro.
Escribí esto:

Propuestas de protestas docentes sin joder a un sólo chico, y haciéndolos sujetos activos y parte de la lucha: así se puede empoderar, porque creanme que parando, no están enseñando nada.


a- Clases abiertas en la calle, con corte de calle.

b- Marcha todos los sábados y domingos, con acciones culturales en la vía pública.

c- Clases públicas un día por semana, de acá hasta que se resuelva, en cada consejo escolar y municipio, con corte de calle y volanteada.

d- Pedido a la sociedad de colaboración por el tema infraestructura: mi vieja construyó una escuela entera sin pedirle un peso al estado. Lo hizo yendo a pedirle a los ricos, porque entendió que ella era el estado (todos lo somos y más los empleados del estado) y que el estado presupuestario tiene que ir a las escuelas que no tienen un mango, no a las que sí están siendo asistidas.

e- Acciones creativas educativas y culturales durante toda la semana al frente de la gobernación que se pueda.
Se pueden turnar los docentes más golpeados: esos que sólo tienen un sueldo, tienen tiempo libre, supongo. Y los que no, esto es mejor que parar.


3- Creo fervientemente que la lectura que hacen muchos compañeros de buena fe, acerca de que este paro es a Scioli, y para nada a CFK, es peligrosa y ombliguista.
Este paro es a Scioli, ok, y Scioli es parte del FPV, y es, hoy, el kirchnerista o FPV más fuerte dentro del armado del kirchnerismo. Podemos o no estar de acuerdo con Scioli, pero francamente, no me importa tanto la lectura que hacemos los actores políticos activos de este juego, como los que hacen los actores políticos pasivos del escenario actual.
Para los que no están embebidos con la política (ni hablar la militancia), Scioli es el kirchnerismo, sin aristas.
Esa carencia de aristas, hace que lo que ve cualquier ciudadano común (incluye este colectivo a docentes buenos como a docentes malos, docentes vagos como a docentes honestos),  sea que este paro es a una parte importante del kirchnerismo.
Entonces, nos guste o no, y por más que no dejemos las convicciones en la puerta de la escuela, este paro es irremediablemente al kirchnerismo. Y el kirchnerismo, en este momento, es Cristina. En otro momento podemos discutir lo que creo en profundidad y con cierta filosofía barata política: el kirchnerismo es un movimiento como el peronismo, que con o sin un apellido Kirchner en el entorno, va a sobrevivir, fortalecerse y crecer mucho más que ahora. Ahora, no. 

Este paro posiblemente dure mucho más tiempo. La escalada, hace que se haya acordado al menos hasta hace algunas horas, una marcha de una parte de los docentes este mismo viernes a Plaza de Mayo: de ese modo, la protesta se nacionalizó y los trabajadores están haciéndole un paro al gobierno que tanto hizo por ese sector.
Si este viernes se hace la marcha, sé, supongo y también me consta, que muchos compañeros y compañeras no irán. También estoy seguro que van a ir muchísimos docentes que se suponen despolitizados y que suponen que están luchando y que no importa de quién sea la bandera o quién encabece.
También van a ir muchos docentes que se saben politizados y que quieren cobrarle a CFK algo.
También, van a ir muchísimos docentes que nada más van porque quieren más guita, y no importa de qué modo, van a hacer todo lo posible por conseguir su objetivo.
Por supuesto, irán muchos docentes que van a ir porque lo creen justo y correcto.
El único ganador en un escenario en el cual se eleva la discusión al terreno nacional, es cualquier candidato opositor:  por ejemplo Massa prometiendo mejoras por abajo "cuando sea presidente" y Macri anunciando a viva voz que él paga mejor que la Provincia.

4- Creo que un paro es una medida fuertísima que jamás debe dejar de existir. Creo que el paro es algo efectivo y una medida de fuerza correcta.
Apoyo todo tipo de paros por el bienestar de los trabajadores y muchísimos docentes, cobran una miseria espantosa.
Creo, que el hecho de dotarlo de la temporalidad "indeterminada", la hace negativa: me consta que ya, hoy, hay alumnos y alumnas que fueron enviados a colegios privados. Y van sólo 11 días de algo que puede durar hasta... mucho más, digamos por ahora.


5- Considero que los docentes ganan mal. No considero que sean "vagos". Sí sé que hay buenos y malos docentes. Pero de eso está hecha la vida, ¿No?


6- Creo que los docentes tienen que volver a las aulas y probar otro tipo de prácticas como dije más arriba. Dejar de protestar, jamás. Seguir trabajando, ya.

7- Creo que, como ya lo dije antes, el Gobierno provincial ya puso un término medio y que los docentes están pidiendo una máxima demoledora: o todo o no hay más clases. Los únicos perjudicados son los niños. Y por adyacencia, CFK y el movimiento popular.
Se puede seguir protestando mientras no se jode a los chicos. Y si esa protesta hace mella en el Gobierno provincial, e incluso en el nacional, es justo.
Tiene que haber un término medio, necesariamente: entiendo que se pide por un porcentaje de bolsillo, tanto como por las condiciones de laburo. Espero que cuando termine este conflicto político, si le dan una parte de todo lo que piden, sigan luchando por lo que falta y no se aburguesen.


8- Buenos Aires es una isla muy, pero muy loca.


9- Que nadie venga a decir acá o en cualquier lado que "nos están dividiendo". Esto es política. Entre compañeros, yo, creo, opino y hago así, nos TENEMOS que arrancar las cabezas sin eufemismos, con golpes bajos, insultos, chicanas y maldad ladina. Mañana vamos a estar del mismo lado de la trinchera. Manga de suavecitos.
Y si mañana no estamos del mismo lado, bueh. Seguiremos con la belicosidad.


10- Baradel hace muuuuuy poco, era un traidor para los docentes. ¿Se acuerdan?


11- Esta medida en general (paro/declaraciones/entrevistas) es 100% POLÍTICA.

12- Nora de Lucía no estuvo digamos... de lo más brillante, en el medio de un conflicto, cuando salió a decir que algún maestro gana 44.000. Así fuera uno sólo el que gana eso, el que gana poco (o lo mínimo) se puede sentir digamos... como un huevón, y eso hace que toda la fuerza se tire sobre ese dato gratuito. Si vos ponés una condición en la negociación y del otro lado se te plantan fuerte, no podés chicanear ni acusar ni atacar de ese modo: eso, fortalece la postura y siguen perdiendo los alumnos. La mediación, posiblemente, y no estaría nada mal, podría venir directamente desde el Estado Nacional. Aunque ya se haya hecho, hacerlo de nuevo: una mesa, tres sillas, tres aguas, y a cerrar el problema. 


13- No me parece aceptable ni sano poner las cosas en términos de patrón y empleado. Porque si fuera en esos términos, todos los docentes estarían ya despedidos. Yo considero que todo trabajador del Estado, es, aunque suene chiquilín y estúpido, "más estado" que cualquier persona: sé, mis amigos, que el Estado somos todos y que absolutamente TODO, es política. Sería bueno que se tome esa responsabilidad, desde ambos lados: funcionarios y docentes.


14- Scioli podría ofrecer un 2% más, un "nuevo" plan de refacción y pintada de escuelas, subir algún punto la partida presupuestaria para la educación y ahí sí.

15- Tengo tanto para opinar que no me acuerdo qué quería decir acá.


16- Si tengo que elegir, que no quepa ninguna duda que prefiero que el Gobierno Provincial cumpla con todo el reclamo, íntegro, de los docentes. Si a alguien le interesa, que no quepa ninguna duda sobre mi opinión: lo que piden está bien, y ojalá se termine urgente con el Gobierno Provincial dándolo todo.


17- Sepan todos los docentes que si la policía pidió el año pasado con los mismos métodos que hoy los docentes, mañana pueden ser los judiciales, pasado los médicos, luego los bomberos, también cualquier trabajador de cualquier central obrera. 


18- Sepan los docentes que cuando usan como pretexto que a los policías les dieron más guita cuando hicieron lo mismo, me hacen preguntar a mí y a muchos otros hermanos y hermanas, si cuando fue el quilombo con los policías apoyaron con la misma fuerza que hoy o si la condenaron.


19- Sepan los docentes que a muchos nos gustaría que sean maestros de los derechos y que esto se traduzca luego en militancia activa: no puede ser esta lucha política, un objetivo personal de un colectivo en particular y luego que el resto se joda. No, eh. Espero que sigan luchando por el bien y lo bueno de todo cuanto camina en esta tierra.

20- En los barrios de los acostados (de los pobres, papá), muchas madres no están yendo a laburar (limpian casas, sacan la basura) porque sus hijos están en sus casas. 

Estas madres, madres compañeras, madres laburadoras, quieren ir a las escuelas a hacer una marcha para que empiecen. 
Sí, ya sé, la escuela no es una guardería. 
Pero estamos hablando con el corazón, no me contesten con el bolsillo del pantalón moral. 
Por favor.

21- Los docentes no son ni los únicos trabajadores, ni los más sacrificados, ni los más decentes, ni los más buenos.
Son igual de trabajadores e igual de sacrificados e igual de decentes e igual de buenos que cualquier otro trabajador.

Son trabajadores. 


Todos los reclamos que hacen, justos, corren para absolutamente TODAS LAS PERSONAS QUE TRABAJEN, HAGAN LO QUE HAGAN.


22- Esto, también pasará.



lunes, 17 de marzo de 2014

hablemos sin saber


No esperen en este posteo ningún tipo de corrección política.
¿Por qué?
Porque estoy CANSADO.
Yo, a título personal.
Esto es mi pensamiento, no el de Vatayón.

Aunque no le importe a absolutamente nadie y esto, como siempre, sea un BLOG entre MILLONES: una bitácora vomitada de ego sobre el cuerpo de quien escribe.

A saber:

PARO DOCENTE:
Los docentes piden un aumento del 35%. El gobierno ofrece un 31%.
Sí, que no abarca a todos, que esto, que lo otro.

Todo lo que quieran: mientras tanto, millones de chicos (pobres también, más pobres que ustedes y no pueden hacer paro de estómago, eh), no van a la escuela y millones de docentes se creen la del Che Guevara a los gritos pelados de "Docente luchando también está educando".
Bueno. Espero que todas esas maestritas y maestritos se acuerden que tienen problemas edilicios y de infraestructura y lo hagan con tanto honor como ahora, durante el año y no que tiren toda la carne al asador cuando tienen que estar trabajando, y lo que es mucho más importante que ellos y ellas trabajando, cuando los pibes tienen que estar aprendiendo.
Defiendo enfática y abiertamente al paro y la huelga, y a los trabajadores y a los docentes, pero cuando se trata de la educación y cuando ya estás jodiendo a todo el mundo, tenés que encontrar un punto medio de negociación y AMENAZAR que en julio, no arrancás las clases.
Y después empujar más fuerte.

Mucho docente CARADURA dice que añora y está triste por no ver a los "educandos" en sus aulitas.
Bueno.
Vayan a trabajar. Hagan clases en la calle. Los pibes y las pibas los están esperando.

Vayan a la escuela, den la clase, y luego, esas cuatro horas que SE LA PASAN DICIENDO QUE LABURAN ADEMÁS DE LAS CUATRO HORAS DENTRO DEL CLAUSTRO, ÚSENLAS PARA PROTESTAR.
Sepan, todo el tiempo, que lo que están haciendo es 100% política: bienvenidos, militantes de marzo, a abril.
Sigan militando todo el año y no se olviden que le están haciendo un paro a Cristina: les guste o no, eso es lo que están haciendo. Generando mal humor social. Provocando quilombos en las vidas de millones de trabajadores que saben que la escuela también es guardería para sus hijos. Y todo, por un 4%.
Me recontra re consta que hay muchos docentes que tienen que ganar bien. También me consta de muchos docentes que son LACRAS SOCIALES, que piden licencia cuando les pica un mosquito, que jamás hicieron (ninguno de estos que paran o marchan) ni un paro ni una marcha para regularizar los tres o cuatro sueldos que muchas veces se va en un único cargo porque tienen licencias una arriba de la otra.
Sigan, docentes buenos, parándole al kirchnerismo. Sepan, mientras tanto, que le están haciendo el caldo gordo a Baradel y a Massa, que apela siempre al mal humor social: inseguridad, falta de educación y la plata que no alcanza.
Son funcionales, ustedes docentes de buena fe, honrados prohombres y mujeres santas que entregan la vida por todo esto, a la educación privada y a la vagancia y a la politiquería noventosa más burda y cruel para la sociedad toda.
Sí, los políticos mandan a sus hijos a escuelas privadas.
Sí, los policías pararon y les dieron guita: tanto ustedes, buenazos morales educadores como nosotros, los gorilas basuras que queremos que acepten la guita y empiecen a laburar para parar después, eran y eramos rehenes de hombres y mujeres con armas.
Ustedes tienen un arma, y la están apuntando contra el gobierno que más hizo por ustedes.
Fíjense de qué lado de la mecha están.
Y no vuelvan a quejarse por un piquete, un paro o lo que fuera.
Ya que están tan troskos, díganme si van a parar para siempre en el caso de que no les den el 35%.
Y ya que están tan luchadores, educandos, salgan a luchar por el hambre de todo el mundo, por el hambre de sus alumnos, y hagan cosas por las que no les pagan: militen por el bien de la sociedad.
Mientras tanto, sigan durmiendo (o luchando con dos banderas y un cartel) que el Estado invita.
Ustedes, santos, tremendos guerreros de la labor, superpersonas heróicas que trabajan TODOS LOS DÍAS DE LUNES A VIERNES.
Sepan que sí, ustedes y sólo ustedes son los que sufren acá en el país.
Gladiadores del bien y de la superación social.
Caraduras.

INSEGURIDAD:
La "ola" de delitos es una secuencia asquerosa que tiene tanto de casual como de causal.
Sí, se está muriendo gente que antes no se moría.
Sí, hay tiroteos.
Sí, vamos a poner un ejemplo, la tremenda desgracia del muchacho que manejaba el bondi: había un policía armado arriba de ese vehículo. ¿Qué más se puede hacer para prevenir, si a este pobre trabajador lo mató un hijo de puta, aún con un policía que tenía el revolver en la mano?
Siempre me voy a preguntar por la sirena y la voz de alto en algo que es evidente: había dos chorros con un revólver afanando. ¿La voz de alto, hace que el tipo tire el revólver al suelo y se entregue o se resista? ¿La sirena y la luz de un patrullero, hace que un ladrón deje de robar y se entregue o se entere que viene el policía y salga corriendo para escaparse?
Bien por la cámara en los colectivos. Ojalá enfoque para adentro y para afuera, y no que sea comidilla de programas sensacionalistas en las que veamos cómo mataron a una persona, sino que persuada al ladrón de robar y al asesino de matar.

También, me divierte con una bronca tremenda, escuchar a compañeros, gorilas, periodistas y tantos otros muñecos, hablar sobre que hay que cambiar a la cárcel. ¿Con Vatayón qué se creen que hacíamos? ¿Que sacabamos presos para actos kirchneristas? ¿Que sacabamos al baterista de Callejeros a tocar el bongó? La idea era, siempre lo fue, hablando a lo bestia, mejorar la calidad de vida de un PRESO para que cuando salga, no se la pegue a una persona inocente por la calle. Eso, y nada más que eso. Nosotros lo hicimos. Hortel se animó. Todos hablaron, antes, durante y ahora. Nosotros estuvimos ahí, todos los días. Ojalá se vuelva a hacer algo y se profundice el laburo, que bajo ningún concepto, termina o tiene que terminar en la puerta del penal.

ESCENARIO POLÍTICO:
Tan fácil se le está haciendo a la oposición, que ya no habla del dolar que iba a estar volando ahora, cosa que no sucedió.
Ya no hablan de las doce cuotas que iban a desaparecer, como TN.
Ya no hablan del alzamiento policial.
Ya no hablan de todas las cosas que más bien que mal, este Gobierno resolvió y sacó a flote.
Ya no hablan de la hiperinflación, cosa que no llegó.
No hablan de que CFK va a renunciar, cosa que jamás sucederá.
Pero hablan de Scioli y que los pobres y santos docentes cobran muy mal.
Mis queridos maestrulis: sepan que son funcionales a la derecha más rancia, esa que nunca les dio un mango.
Porque mellan a CFK que no puede ni quiere ni va a ser reelegida, y golpean a Scioli: así, el camino queda allanadito y listo para Massa, Macri y cualquier otra bestia por conocer.
Los felicito, campeones. Están haciendo un trabajo absolutamente orquestado, pero ni se dieron cuenta que ustedes son los que tocan el triangulito en el gallinero.


EL PAPA:
El Papa me sigue pareciendo el mismo impresentable que hace un año: yo no me corrí, se corrió el suelo. Pero ahora, es copado, toma mate, anda en colectivo y hace chistes de fútbol. También atiende a CFK un rato.

Eso sí: los trolos y las tortas siguen siendo algo diabólico y el divorcio está mal, y los pobres siguen siendo pobres y los Papas siguen siendo ricos y la religión sigue siendo una costumbre maravillosa.
El Papa sigue siendo Bergoglio.


Todo esto, es opinión.
Y esto también pasará.

Mientras tanto, sigamos hablando sin saber.
Pero tratemos de construir, y nunca, de destruir.

domingo, 2 de marzo de 2014

el kirchnerismo es para siempre




Una plaza colmada, brillante, sonriente y expectante.
Un pueblo militante esperando a la Jefa, queriendo volverla a oír, medir cómo estaba.
Un discurso de casi tres horas: pueden decir en una lectura de principiantes en la política (por más que estén hace veinte años robando en los mil balcones de la política) que no dijo la palabra "inflación", pero cuando habla de los Precios Cuidados y que se va a crear un ente pare regularlo, está hablando exactamente de eso, puro y duro.

Néstor, estaba en todos lados.
Estaba en las remeras.
Estaba en las banderas.
Estaba en nosotros.
Estaba en las palabras y está, como siempre en los hechos.

¿Va la Presidenta (y todos y todas, nosotros y nosotras) ahora a reprimir a las marchas y a las protestas?
En absoluto.
¿Dijo la Presidenta que no se puede protestar?
En absoluto. De hecho, aclaró que todas las protestas son justas.
¿Hay que regular que no se corte todo, sabiendo que es una de las maneras de hacer un golpe suave como el de Venezuela?
Por supuesto.
Entonces, clarito como el agua: protestar, sí.
Joderle la vida a otros laburantes, no.
Voy a usar ahora una autocita, cosa deplorable de hacer si las hay, sobre un texto que escribí la semana pasada:


Te despertás un día tranquilo.
No estás llegando tarde a tu trabajo, entonces prendés la tele, te ponés a hacer un mate.
Te estirás, con la cara lavada y la frescura de la menta en los dientes recién cepillados.

Mirás las noticias del día, mientras te terminás de vestir y te fijás que quizás no tengas del todo bien el pelo y sonreís cuando te lo acomodás con un poco de agua. El clima está estupendo.

Empezás, despacito, a sentir la presión y el cansancio a crédito del final del día, de ese día, y muchas ganas de ver a tu jefe no tenés pero bueh, ahí vamos.

Agarrás las llaves, tus cosas, y abrís la puerta de tu casa para salir.

Y frente a vos, ahí, dos hombres y una mujer, todos cruzados de brazos, no te dejan salir.

- ¿Disculpen? ¿Qué pasa acá?- les decís.

- Usted no puede salir ni puede ir a trabajar. Usted se queda adentro.- te contestan, muy firmes.

Vos no entendés qué sucede, un poco te asustás y sonreís.

- Usted no sonría. Esto no es un chiste.- te dicen un poco más nerviosos.

- Pero, escuchen, ¿Es un secuestro esto? ¿Pasó algo en la cuadra? - les decís sin entender si te despertaste o es un sueño.

- No. No es un secuestro. Y sí, pasó algo. A mi me echaron del trabajo, a mi compañero aquí detrás mío, le metieron preso al hijo. Y a esta otra compañera no le quieren dar un aumento.- te contesta el hombre muy seguro de si mismo, mientras su compañero y su compañera, detrás de él, asienten, confiados y seguros.

- Entiendo lo que me dice, señor, pero yo tengo que ir a trabajar. Soy un empleado. No soy gerente, dueño, policía, ni juez.- les decís, mirando de reojo a tu celular para ver la hora.

La mujer le toca el hombro al hombre que no te deja salir y le señala que miraste el celular.

- ¿Qué se cree que está haciendo con ese celular? ¿Acaso quiere llamar a la policía? -te retruca amenazante.

Te ponés nervioso, medio asustado y medio enojado.
- ¿Eh? No... bah, no sé... ¿Tendría que llamar a la policía? - les contestás.

- Si llamás a la policía, sos un dictador. Si vienen y me sacan de la puerta de tu casa, es represión. Si me resisto y le peleo al policía y me esposan y me detienen una noche, esto es el nazismo. Si saco un fierro de mi pantalón y golpeo al policía que venga y detrás viene otro policía y me pega un balazo de goma en la pierna o el cuerpo, ese hombre que dispare será Hitler. Ahora, dicho esto, ¿Usted qué cree? ¿Tiene que llamar a la policía?

- No, señor.-les contestás.- Volveré a entrar, luego veré si usted está o no ya en la puerta de mi casa, y cuando usted lo decida, podré seguir con mi vida.

- Así me gusta. Así nos gusta.-te dice el hombre y asiente, sonriendo triunfal.

- Disculpe unas preguntas más. ¿Su trabajo es en mi casa? ¿El Ministerio de trabajo es mi casa? ¿Soy el Presidente?- les consultás con cierta inocencia.

- No señor. Pero el Estado sí, somos todos. Usted también. ¿De acuerdo?- te dice intimidante.

En silencio, volvés a entrar a tu casa, prendés la tele y llamás al trabajo para avisar que hubo un problemita con las cañerías, esperando que no te descuenten el día.


¿Dijo la Presidenta que está mal que los docentes hagan paro o reclamen lo que les corresponde?
En absoluto.
¿Dijo la Presidenta que los docentes tienen que ir a trabajar? Sí.
¿Sigue existiendo el problema de tres personas ocupando un mismo cargo? Por supuesto.
¿Hay que cambiar "Salud por enfermedad", como me comentaba ayer un delegado de un gremio importante? No creo. Creo, sí, que hay que generar un recurso genuino de control efectivo para que no aparezcan tipos y tipas que faltan porque sí, colándose en las ranuras de la legalidad.
Pero si estás enfermo, estás enfermo y por eso difícilmente te puedan descontar dinero.
Pero si no estás enfermo y decís que estás enfermo... ¿Por qué habrías de cobrar ese día?
Suena simple, no lo es, y su aplicación reviste muchísimas complejidades.
Esperaremos y confiaremos.

¿Dijo la Presidenta que no apoya a Maduro ni a Venezuela? No.
Dijo que no venía a apoyar a Maduro ni a Venezuela, en el discurso, sino a la Democracia.
Eso mismo, amigos y amigas, es lo que dice el propio Nicolás Maduro y es lo que dejó Chávez para todo el pueblo y el mundo: la democracia, las revocatorias y 18 elecciones ganadas sobre 19.
Para el Pueblo lo que es del Pueblo.
¿Argentina, en los hechos, apoya irrestrictamente a Maduro y a Venezuela?
Que no te quepa la menor duda de que así es.
Y que no te quepa la menor duda que a nadie, ni a mí ni a la Presidenta ni a vos, le da lo mismo que sea de derecha o izquierda. Ni a Macri ni a Massa, le da lo mismo, por opuestos motivos.

¿Hubiera yo, personalmente, preferido que Cristina diga que apoya a Nicolás Maduro y al Gobierno Revolucionario, en el discurso?
¡Por supuesto!


¿Eramos pocos o fuimos menos que otras veces?
En absoluto. Eramos el doble de los que fuimos el año pasado a la misma fecha y el patio de la patria fue una fiesta hermosa sin problemas, con muchos abrazos, muchas sonrisas y todos prendidos con el fuego del kirchnerismo.

¿Estuvo Néstor Kirchner?
Sí. ¿Acaso se fue alguna vez?

El kirchnerismo es para siempre.
Esto recién empieza.
Y todo, pero todo, se hace con las manos y no con la palabra y nada más.
Se hace hablando y luego haciendo.
Porque mejor que decir, es hacer.
Y porque el Kirchnerismo Salvaje, es eso: decir haciendo.
Y en primera persona.
Porque la calle es nuestra, y no en un acto, sino todos los días.

Nunca nos fuimos. Pero volvimos.

Gracias, Néstor.
Gracias, Cristina.
Gracias, Evita.
Gracias, Perón.
Gracias, Chávez.

Viviremos y venceremos.

Y, ah, me olvidaba: ¿Vieron qué hermosa y saludable está la Jefa?
Habló tres horas, no esquivó nada, tuvo humor, firmeza, y todo lo que conocemos de ella, más un discurso y saludo afuera.

A todos los que la mataron, le dijeron vegetal, la renunciaron, la enfermaron, y todas las bajezas que suelen hacer, quiero decirles algo:
Sabemos que este proyecto, a ustedes les duele.
Sabemos que a todos y todas, les molesta que la Presidenta sea como es y esté cada día mejor (y más linda).
Sabemos que son ustedes los malos.
Sabemos que ustedes no construyen.
Sabemos que nosotros somos la Jefa y la Jefa somos nosotros.
Sabemos que ustedes son GORILAS.

Y sabemos que ustedes, nunca van a ser Gobierno ni a hacer nada constructivo: si se quieren quejar, chillar y patalear, hagan ustedes algo por, para y con el pueblo, y luego tiren la patada.
Mientras tanto, como dijo Maradona: lara, lara, lara.

Los quiero mucho.

viernes, 24 de enero de 2014

veremos veremos, después lo seguiremos viendo y eso




En otra medida sumamente impopular, desde el kirchnerismo hemos devaluado al peso primero y liberado al dólar para "el ahorro" (SIC).
Esto si bien no es un sapo, es una rana bastante tóxica.
En primera instancia, medio que la devaluación era algo un tanto inevitable, o al menos no apareció ningún cráneo, propio o ajeno, que diga que no se sale de un quilombo en el que estamos, con cierto ajuste.

Upa, ya usé DEVALUACIÓN y AJUSTE en este posteo.
Eso seguramente, para muchos y muchas, me haga gorila. Pero lamento decirles que sigo siendo kirchnerista, como ayer, y como mañana.

Consultando a dos tipos que entienden bastante más que yo de economía, me comentan que pueden suceder dos cosas:

1- Que el impacto en los precios se sienta ya, o en una semana, y que luego se haga un aterrizaje ordenado (no baja más lo que sube, eh) y queda más o menos establecida cierta inflación, sin riesgo de que aparezca la hiperinflación tan temida. Esto es: empatar más o menos (o menos o menos) una suba de precios con un aumento de sueldos. Todo puede salir un poco más caro, y los exportadores van a ganar más guita y las economías regionales pueden funcionar mejor, lo cual hace que entre más plata a las arcas públicas y a las malditas reservas que siguen están por arriba y no por abajo como te quieren hacer creer los agoreros del vaciamiento.

2- Que haya una corrida fuerte (y mucha especulación de los peores de este país, los empresarios) a principios de la semana que viene y que luego la "avaricia" quede aplacada, porque lo que antes comprabas a 13, ahora lo comprás a 8, entonces comprás y comprás y te quedás en el molde. Esta idea, claro está, tiene mucho de buena fe.

La buena fe, justamente, es la que seguramente no aplique con este nuevo modelo de compra y venta de dolar "para el ahorro": dudo mucho que los que vayan a comprar lo hagan para ahorrar. Estimo que mucha gente va a ir a comprar con un miedo bárbaro, y especulando con que en dos semanas cambia de nuevo alguna ley y se libera el dólar y se va a veinte pesos y por las dudas compro dolares como loco malo para sacarle diferencia en un par de semanas. Esto puede pasar, porque, a mi entender (y de economía mucho no entiendo) estamos perdiendo por un amplio margen la idea de la previsibilidad: hacemos una cosa, luego hacemos otra, Capitanich no colabora explicando por qué se cambia de idea tan bruscamente, y los militantes quedamos con el culo para arriba explicando muy rudimentariamente algo que ni sabíamos que iba a suceder, que no queríamos que suceda y que nos cuesta un horror entender.
Estará en cada uno defender o justificar o enojarse o hacerse los boludos.
Por mi parte, me resulta muy impopular ésto como me parece impopular lo del impuesto a las compras en el exterior o el aumentito al bondi, o cosas así que paga el pueblo y no el empresario que nada en guita desde el 2003 en adelante. Lo mismo las empresas telefónicas o las energéticas, que tienen océanos de dinero AJENO.

Impopular no implica ser gorila, ni de derecha, ni liberal, pero huele a cosa que no comprendo y a cosa que no quiero.

Más acá, mientras todos los militantes sepamos dónde estamos parados, qué es lo que hay que hacer y seamos sinceros con lo que pensamos y decimos, la irreverencia del kirchnerismo seguirá viva: no tenemos que aceptar todo alegremente ni tenemos que justificar todo ni todo nos tiene que gustar: puede pasar que vengan noticias aún peores que estas en las próximas semanas y que mucho de lo andado se desande así, de repente, sin avisos y lleno de SESQUIPEDALISMO o abusos de los eufemismos de parte de los funcionarios nuestros, de nuestro querido kirchnerismo. No suma decir algo con palabras difíciles que luego lo traducimos y vemos que es una cuestión de nomenclatura hablar de ajuste o de devaluación, con otros términos. No suma y resta más para adentro porque sentimos que nos están boludeando, que para afuera que piensan que directamente nos estamos haciendo los boludos.
Las cosas, como son, porque son como son o no son nada.

Será cuestión de esperar a la semana que viene, de rogar porque los controles funciones y de exigirles a todos los que tengamos a mano, que se decida por una jodida vez por un par de medidas que pueden ser populares y buenas para todos: yo me acuerdo de la felicidad de esas plazas cuando teníamos mucho por festejar, y tengo la esperanza concreta de que el kirchnerismo va a volver a hacer kirchnerismo, como lo hizo con el Progresar.
Aunque esta de una de cal y una de arena me esté empezando a joder, es pertinente que comprendamos que no todo es color de rosas y que la política tiene cosas así.
También, es necesario que les contemos a los más jovenes qué es un escenario de hiperinflación (éste no lo es ni por las tapas, ni de cerca) y que los preparemos para una eventual resistencia pacífica y militante, si un día el kirchnerismo no es más gobierno: muchos de nosotros militamos en épocas gloriosas y siendo los ganadores, no los perdedores. Es ahora cuando se tienen que poner de pie más que nunca las agrupaciones y los militantes, con sinceridad y valor, para poder comprender, militar, subir al barrio, y enojarse si algo no nos gusta.

El tiempo es ahora y es hora de que nos esperen a nosotros con ideas y no nosotros esperar que las cosas mejoren por arte de las funciones de los funcionarios.

Mientras tanto, en Vatayón todos los días seguimos dando la merienda en La Carbonilla (Comuna 15) y haciendo recreación.



Mientras tanto, te pedimos esto, que es ahora y es en el Barrio Juan Perón, donde también estamos y bancamos como podemos a otros dos merenderos y estamos lanzando un centro comunitario y una colonia en febrero para los y las que menos tienen. Y esto también kirchnerismo. 99% puro. Ayudá y militá.