viernes, 19 de agosto de 2011

SON RISAS



Son risas esas que vienen y te dan un sonido especial a lo que hacés.

Son risas esos agradecimientos de vida y muerte, de vida o muerte, de vida y vida y vamos todavía, toda vida.

Son risas las que te llaman desde lo profundo del dia e ignoran a la luna porque el sol se burla de la oscuridad.

Son risas las de los compañeros, las de Perón, las de Evita, las de los chicos que sonríen y se ríen y que también, son risas.


Son risas las que buscamos, las que encontramos, las que lloramos, y las que perdemos y volveremos a encontrar.

Son risas las de los que no están, son risas las de los viejos, son risas las galletitas, son risas las del orgullo.

Son risas y son abrazos, son risas y son borracheras, son risas y son tristezas escondidas abajo de la alfombrita usada del dolor que ya no es.

Son risas y sonrisas, son misas, son tizas de maestros, son millas de minutos recorridos con la convicción tallada en el pecho.


Son risas las de los muertos, son risas las de los más vivos, son risas en silencio, risas ruidosas, risas risibles, risas al fin.

Son risas las que tenemos, son risas las que queremos, son risas las nuestros viejos que no son nuestros padres.

Son risas y carcajadas, son risas y dentelladas, son risas y colmillos, paladar y frente, espalda y pecho, ombligos de risas.

Son risas todas las que soñamos, son risas las primeras risas de un bebé, son risas y un momento, nuestro, perpetuo.


Son risas las que nos despiertan, son risas con un pucho, risas con un vino, risas sin un pucho, y risas sin ningún vino (porque ya no queda más y no importa).

Son risas las de las chicas, son risas las risitas, son risas esos peinados, esas ropitas, y esas bellezas peronistas que son risas.

Son risas las que nos hechamos cuando nos hechamos, cuando nos echamos, cuando seguimos, y cuando recibimos.

Son risas, siempre son risas, y son risas de amor, son risas de un pasado, son risas de hoy y son risas del sábado que viene.


Son risas las que tendremos, siempre, escondidas en el bolsillo, guardadas en el bolso, y son risas las que sacamos, las que hacemos magia y mostramos, son risas.

Son risas las los abuelos, son risas las del vecino, son risas las del verdulero, las del taxista, las mías, son, sí, risas.

Son risas porque la alegría se festeja con la boca y con besos en la boca, con bocas en los besos y con risas en los besos.

Son risas porque el amor sale caro y se paga, y porque son risas, las risas es el precio.


Son risas.

Sonrisas.

Son risas.


Y no pensamos morir, nunca más.



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