jueves, 2 de agosto de 2012

BASTARDOS







 Bastardo:
  1. adj. y s. desp. [Hijo] natural o nacido fuera del matrimonio.
  2. desp. Que tiene mala intención o es un indeseable:
    no te puedes fiar de él, es un bastardo.
  3. Que degenera de su origen o naturaleza.


Un bastardo es una suerte de mal nacido, de persona que no es deseable, maledicente, rumiante.
Es la carroña de la que comen los carroñeros.
Es, como su definición formal indica, alquien que degenera su origen, y su naturaleza, ergo, es alguien que reniega de su ser, su natural modo, su cosa real.
El bastardo, bastardeado en su corazón, corre detrás de la luz oscura, se apega al dolor y lo hace propio y no en el buen sentido, ni someramente literario, no.
El bastardo te odia porque se odia, el bastardo no sabe decir basta ni en el momento en el que ardo, porque sus ardores son viles, autoinflingidos y por lo general, el bastardo es bardo, es fardo y es una auténtica porquería indeseable.

El bastardo tiene cierto pico glorificante al creer que ser un bastardo, es ser un descastado, un "outcast", un maldito, o un muchachuelo al márgen de la ley, o muchachuela.

El bastardo es artero.
El bastardo pega por detrás, no avisa, y luego le cuenta a todos cómo te pegó.
El bastardo es noticia.
El bastardo es bastardo.

El bastardo tiene dos estómagos, uno para alimentarse y otro para comerte, dos brazos, uno para acariciarte y otro para golpearte, dos piernas, una para que sea tuya y otra para patearte y un sólo corazón, cerrado, derribado, atontado, roto y bastardo como bastardo él es.
El bastardo se relame en los quehaceres de los demás y desconoce qué es el hacer, porque tiene un sólo cerebro y cuando no está ocupado ese balero en las actividades de la vida como respirar, beber, comer y defecar, las usa para pensar de qué modo se puede espejar en algo o alguien para chocar con eso y romper con lo que cree que debe romper.

El bastardo es anónimo.

El bastardo resta, porque su violencia, es siempre la de la fábula, la de su propia historia y la del ego rabioso de los dientes marcados, la del opinador, el vagabundo, el que le pesa su pecado de ser poco relevante, irrelevante o un muerto.

Porque el bastardo no vive, el bastardo es una sanguijuela sin sangre, que simplemente, no puede vivir sin vos y no comprende que al tratar de matarte, lo único que hace es matarse.






El bastardo jamás comprenderá el vuelo, el grito, las plumas, o la libertad de los pájaros.

2 comentarios, viene flojo.:

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