miércoles, 19 de junio de 2013

La leyenda de la mujer de pelo rojo



Vemos a un grupo de personas sentadas alrededor de una fogata.
No se ve con claridad cuántas son, pero vemos que son un centenar, mínimo.
Un hombre de barba se pone de pie, y levanta dos imagenes dibujadas en cuero limpio: en uno vemos a una mujer pelirroja y en el otro vemos a un hombre totalmente calvo.

HOMBRE DE BARBA
Oh, hijos e hijas de este pedazo de tierra. En mi mano izquierda tengo la imagen de esta mujer pelirroja, y en mi otra mano, esta imagen de este hombre calvo.
Ellos han demostrado ser los dos habitantes de este lugar más probos posibles, con más estudios y más capacidad, así como también voluntad para elegir los designios de todos ustedes, mis queridos hermanos, y mis amables hermanas. 

Se escucha un murmullo entre la gente. La luz de la fogata en la noche oscura hace a la escena sumamente mística mientras las estrellas resplandecen.

HOMBRE DE BARBA
Hoy, levantaremos nuestra voz. Levantaremos nuestra historia. Recordaremos a quienes antes, nos han gobernado con mano de acero manchada con sangre, con puños y picas y brazos fuertes, atormentándonos, estragulándonos, no dejándonos caminar en paz por nuestra tierra libre, feliz e independiente del mundo. Hoy levantaremos nuestra mano, y decidiremos nuestro futuro, al dejarlo en manos de una de estas dos personas. El honor y el futuro, está en juego aquí.

Todos se ponen de pie. Un hombre dos veces del tamaño del hombre de barba, se acerca haciendo ruidos guturales con su voz, y alza al hombre de barba en sus hombros.

HOMBRE DE BARBA
Contemplen, bastardos del sol! Elijan, vástagos de la luna oscura de la epifanía de los tiempos virtuosos! Ha llegado la hora, en que un nuevo Gobierno, nazca aquí y que la historia, nos tome por protagonistas, en paz, en alegría y elegido por todos nosotros!

La gente alrededor de la fogata grita feliz. Luego se hace un silencio.

HOMBRE DE BARBA
Quienes decidan que nuestro nuevo maestro en comando, sea el hombre calvo, levanten sus manos!

Levantan la mano una cantidad considerable, que parece ser un poco menos de la mitad, con timidez.

HOMBRE DE BARBA
Cuarenta y cinco, cuarenta y seis, cuarenta y siete. Cuarenta y siete fue la edad del último hombre vivo que nos hizo padecer los peores sufrimientos esclavos, hijos e hijas!
Ahora, levanten la mano quienes decidan elegir como líder, a la mujer pelirroja!

Levantan la mano otra cantidad, ahora gritando, con más ánimo y parecen ser más. El hombre de barba cuenta señalando.

HOMBRE DE BARBA
Pequeños retoños del tiempo, la mujer ha sido elegida, con cincuenta y cinco votos! Loas a ella, loas y panes calientes para celebrar!

Todos celebran felices, aún cuando un grupo de los que habían votado al hombre calvo, se alejan golpeando sus vasijas de piedra en forma de repudio.
La mujer pelirroja camina entre los hombres, feliz, siendo amada, hacia el fuego.

MUJER PELIRROJA
Hijos e hijas de la mañana. Hijos e hijas de la noche. Hijos e hijas de todos los tiempos. He aquí, yo, quien haré de su voluntad, mis hechos. Conformaré una cámara de notables, que oportunamente, y porque yo represento ahora por mayoría a ustedes, representará a la verdad, la memoria y a la justicia, y ya no volveremos sobre nuestros pasos. La voluntad de su elección mayoritaria, será el mando en este pedazo de tierra.

Todos los presenten nombran el nombre de la mujer. Dos caballos alados se acercan desde el cielo, mientras la mujer los acaricia. Traen en sus alforjas alimento y herramientas: palas, picos, mazos.

MUJER PELIRROJA
He aquí la voluntad! Su destino, será forjado por ustedes mismos! Sean felices, que lo demás no importa nada!

Todos aplauden y celebran felices mientras explotan fuegos de artificio y todos se besan.

Aparen como por arte de magia, PLOP!, Lorenzetti, Fayt, Nolasco, Maqueda, Petracci y Argibay y dicen que les chupa un huevo la alegría de los negros de mierda esos, que esa mujer pelirroja por más que haya sido elegida por el pueblo se puede ir al carajo, y que ellos fueron elegidos directamente por LOS DIOSES, con lo cual se van a quedar ahí hasta el infinito y más allá, y que además ellos van a elegir a quienes quieran que sigan ahí, si se les ocurre.
Ah, antes de tomarse el palo, dicen que si siguen hinchando las pelotas con esa pelotudez de la votación y del Congreso y bla bla bla, cierran todo a la mierda y guardan a las urnas, pero bien guardadas.
Se echan un meo en el fuego, lo apagan, le tiran un beso a la mujer pelirroja y se van en unos coches negros de la gran puta a reirse de todos esos morochos que se creían que la tenían más larga, por giles y democráticos.



2 comentarios, viene flojo.:

Anónimo dijo...

Te faltó el final de la historia, ahí va:

Una vez dentro del auto, Lorenzetti llamó a Fayt y le dijo:

- Carlitos no hay vuelta que darle, esta pelotuda no pudo cambiar la constitución y pensó que con un lifting y tiñéndose de pelirroja no la ibamos a reconocer y se iba a poder presentar.

A lo que Fayt le responde:

- Si y encima esa payasada de reforma del sistema electoral, de juntar unos cuantos peronchos alrededor de una fogata y votar levantando la mano. No te digo que tengamos un sistema de votación electrónica, pero estos son arcaicos.

- Che y lo viste a Moreno?

- Impresentable igual que siempre, cuando los opositores se alejaban golpeando sus vasijas, que les decía que se metan las vasijas en el orto…

A su vez, desde su auto Maqueda llamaba a Petracchi y le decía:

- Che Quiquito, media pila, tenemos que hacer que se organicen bien las elecciones, para que voten todos. Hay que hacer llegar los DNI a los Qom.

Y Petracchi respondía:

- Si y ni que hablar de los vecinos de zona oeste, que ya no pueden ni salir a la calle para ir a votar porque los chorros los cagan a tiros

Y por su parte, Highton de Nolasco llamaba y comentaba a Argibay:

- Carmencita, que buen cirujano pegó esta Cristina, te vendría bien que te hagan un lifting como a ella.

- Dejate de hinchar las pelotas Elena, esta ridícula que se clavó la melena roja, le queda como el culo, y en vez de tanto lifting, podría envejecer con dignidad. Al menos voló ese luto de mierda.

- Si pero viste que buenos zapatos tenía

- Claro, si esta no se deja de gastar millones Louboutin!!! Para eso no faltan verdes!!!

- Bueno te dejo porque estoy llegando a casa y tengo que freir unas milangas.

- OK, yo también estoy llegando, y me tengo que pasar la crema exfoliante.

En el trayecto a su casa, el chofer de Lorenzetti se come un terrible bache del conurbano que rompe toda la suspensión del auto, Lorenzetti mosca, se va calladito y se toma un remis a su casa. El chofer tenía unos mangos en la sube, se tomó el Bondi, viajó como ganado, y llegó a su casa, requeterecontra chivado pero llegó.
Fayt circulaba por Marcelo T. de Alvear, y se encuentra con que a la altura de las facultades de la UBA los pibes de la Campora estaban haciendo un piquete en repudio a las elecciones que perdieron como perros en todas las facultades. Una vez que lo reconocen lo cagan a trompadas, por lo cual debe ser atendido de urgencia en el Hospital de Clínicas, donde no había ni gasas para limpiarle las heridas. El viejo antes que quedar internado ahí prefiere salir rajando en silla de ruedas, agarra por el bajo, y llega a su departamento.
Y seguía el dialogo entre Maqueda y Petracchi:

- Quique yo estoy llegando a casa, vos donde andás.

- Y yo ando preocupado che. No sabés por donde andará Raúl???

- Este seguro que anda otra vez de putas!!! Dejá yo lo voy a buscar.

En el semáforo, se planta delante del vehículo un pibe que le moja el parabrisas y le dice:

Viejita, lo limpio? Te copas con una monedita?

En ese instante, con la visión obstruída por el parabrisas mojado, le entra un chorro en el auto, y lo encañona. Maqueda sale cagando, el chorro le dispara, Maqueda esquiva las balas a lo Matrix y se vá corriendo hasta su casa (como es el mas pendejo de la corte, el guacho tiene estado). Una vez desde su casa llama a Petracchi y le dice:

- Che me chorearon el auto y estoy a gamba, andá vos a buscar a Raúl.

Petracchi se dirige a Recoleta, y después de una intensiva búsqueda encuentra a Zaffaroni totalmente borracho en Madahos. Por ahí andaba también Berlusconi en pelotas corriendo a una chica con uniforme de colegiala. Petracchi le dice:

- Raulito, no seas bolu, tomate un café, que se te pase un poco el pedo así podés llegar al auto, te tiro en tu casa y te dormis la mona.

- Ehh gomo va Guigue? No sea ordtviva, vamo a baila con el gato.

- Dale dale, a ver, te llevo así.

Y Petracchi se lo cargó a cococho, lo dejó en la casa, se fue a la suya.

The end (para los peronchos que no entienden inglés se lee “di end”).

Anónimo dijo...

Uy che que pasa que es lunes, son las 11 de la mañana y aún no hay comentarios del programa de Lanata

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