miércoles, 16 de marzo de 2016

ganó Macri





Lo primero que tenemos que hacer casi como ejercicio, como mantra, como costumbre, es saber que ganó Macri.
Que Macri ganó porque lo votó más gente que a nosotros.
Que nosotros perdimos porque a Macri lo votó más gente que a nosotros.
Que si nosotros hubiéramos hecho mejor las cosas no había campaña en contra que nos hubiera tirado abajo.
Que no es sano para nadie echarle la culpa de todo a los demás, como si uno o una no fuera parte de ese todo en el que también, perdimos nosotros.
Acá los únicos inocentes que carecen de tesoro son los y las que menos tienen, el resto es tribunerío y culpas públicas y privadas y cada quién sabe qué ha hecho o dejado de hacer tanto para ganar como para perder.

Es intenso, algo curioso y muchas veces molesto, leer a tantísima gente buena que dice que perdimos por tal o cual motivo, pero que cuando las papas quemaron (y queman desde 2001) lo único que hicieron fue decir que este gobierno era mejor que otros y aportaron su importante voto y alguna discusión de copetín. Y nada más.
Entonces: perder perdimos todos, incluso los que militamos, incluso los que no votamos a Macri e incluso los que sí votaron a Macri.
El movimiento como proyecto nacional y popular está en coma, sangra por todos lados y no perdemos oportunidad para decir que es por tal persona que nos traicionó, porque tal persona no hizo tal cosa y porque tal persona hizo tal otra. Pero perder perdimos todos.
Y si fueramos perfectos, brillantes y amorosos hubiéramos ganado la elección sin mucho esfuerzo.
Digo ésto para reafirmar lo siguiente: ganó Macri.

Diputados, gobernadores, representantes de distintos lugares van a votar como les parezca y muchas veces esos pareceres distan de lo que uno pueda pensar.
¿Memoria?
Sí.
Sabiendo que el pueblo no se acuerda quién es Prat Gay, quién es Macri, quién es Sturzzeneger o se acuerda muy bien y el pueblo elige lo que eligió. Y ganó. Que fue Macri.

El infierno cíclico de la nación es algo que pensamos que habíamos superado, pero claramente no.
Y sabiendo que no superamos el infierno cíclico, no nos queda más que empezar ayer a buscar a nuestro nuevo Néstor Kirchner, a nuestra nueva Cristina, construirlos desde el pie, acompañarlos y llega hasta donde haya que llegar, tratando de ser mejores incluso que lo que creemos que fueron ellos, con una oreja en el suelo y la otra en el pueblo.
Porque así como ellos ganan, que nosotros como idea, como ideología, como proyecto nacional y popular volvamos, es un hecho inevitable. Entendiendo esa inevitabilidad como algo que sí o sí tiene que ser superior en pragma y concepto a las políticas que se ejecuten y con las que el pueblo esté de acuerdo. 
Tenemos decenas de personajes, personalidades y personas que creemos que son muy rápidas cuando hablan, muy dinámicas en la retórica y muy ácidas en la chicana, y nos quedamos babeando frente a las teles cuando le contestan tal o cual cosa a un periodista o panelista de cualquier programa circense de la tele (toda la tele es circo).
Tenemos compañeros y compañeras tozudos y tozudas que no te asumen medio error y que al momento de debates públicos o privados te plantean las cosas en términos de "ya vamos a volver" y no te cuentan ni media idea que pueda ser superadora de las políticas de gobierno actuales: "vamos a volver" así suelto, de manera global.
Y la verdad, compañeros y compañeras, creo que tenemos que preguntarnos qué es lo que tiene que volver y quién es que tiene que volver y cómo vamos a hacer para arreglar todos los platos, vasos, cubiertos y vajilla rotas que queden desperdigadas por todo el suelo.

El proyecto, como lo conocemos, estaba gastado.
La idea conceptual de qué había que hacer careció de actualizaciones que hubieran o podrían haber podido hacer a la instancia eleccionaria un trámite más ameno, pero, pero, pero, la gente no es boluda y había unas cuantas cosas que estaban vencidas.
Personajes vencidos y quemados, ideas que no se aggiornaban a un grito que venía desde lo más retrógado y que era posible aplacar con guiños que no significaban en lo más mínimo cagar a nadie ni traicionar ninguna idea.
Pero allí fuimos, con las cabezas durísimas y con poca muñeca para darnos cuenta si alguien restaba o no, si determinada acción generaba más bronca que amor y fundamentalmente, allí fuimos hablando entre nosotros para nosotros, cantando el top ten que ya sabíamos de memoria y que creo, no hacía falta seguir repitiendo, en hechos, personas y discursos que todos y todas llevamos adelante.

Dicho ésto, dicho tantas veces, queda ver cómo hacemos para que el vendaval no pegue de frente.
No diré ninguna novedad, mucho menos será la primera vez que lo diga, pero bueno.
No voy a dejar de tratar de buscarle la vuelta. Algunas ideas medio globales:


1- Cuidar a los niños y niñas
El impacto más directo va a ir a los más chicos. Tenemos que estar en los barrios donde haga falta. Si en tu barrio no hay ningún lugar para militar desde el pie, andate a otro barrio. Si tu agrupación está quieta, inmóvil, esperando y se la pasan charlando entre ustedes para ver qué hacer, andate de esa agrupación. Si tu referente te dice que tenemos que prepararnos para volver y mientras tanto no vuelven a ningún lado, andate de esa agrupación. Andá a una que haga cosas o armá la tuya y salí a caminar. No se necesitan grandes ciencias para armar algo. Encontrá un territorio, detectá una problemática y entregá todo para tratar de resolverla. Armá merenderos. Armá comedores. Acercate a los vecinos más pobres, más rotos, más expulsados. Busquen juntos cómo pueden hacer para vivir mejor. Fijate si hay violencia, hablá. Fijate cómo está la cosa en la escuela. Es difícil. No es imposible. Y es urgente. No busques en la militancia una paz tuya: jodete. Andá a buscar llevarle paz, amor y pueblo a los que siempre van a tener menos que vos. Menos estado, menos plata, menos heladera, menos conocimiento de la sociedad. Enseñá, instruí, alimentá. 
Perdé todo que siempre vas a tener más que los que ya perdieron todo. Despojate de tus vicios burgueses en pos del bienestar del pueblo. No seas frívolo, no vayas con discurso de barricada. Los niños y las niñas de los barrios ya la están pasando mal y te necesitan a vos que aunque no tengas laburo, que aunque estés quebrado, tenés una ducha en tu casa. Y si no la tenés, con más razón tenés que ir ahí. Dejá todo, dejá tu tiempo, dejá tu alegría, dejá tu felicidad. Entregate por la causa sin miramientos y de manera urgente. La causa, siempre, es el bienestar del pueblo.

2- Cuidar a los Hijos de Néstor
Muchos chicos y chicas conocieron al mundo nada más que durante el kirchnerismo.
Muchos militamos nada más que durante el kirchnerismo.
Muchos no tenemos la menor idea de qué hacer cuando no estás bajo el manto del gobierno y de una referencia enorme como fue Néstor y Cristina. Muchos se van a romper porque no van a saber qué hacer si no son el Estado. Acercate a ellos. Hablales. Mostrales que es posible ser pueblo y tener voz sin necesidad de ser poder. Si te tocó a vos ser un hijo o hija de Néstor, reconvertite. No esperes a ser poder de nuevo porque puede pasar mucho tiempo. Puede pasar 2017, 2019, pueden pasar ocho años. Esto puede recién ahora estar empezando y el país te necesita a vos, porque los y las que menos tienen te siguen necesitando a vos como te necesitaron antes. Necesitan que los defiendas. Necesitan que los acompañes. Necesitan que estés cerca de ellos y ellas. Necesitan que juntos le busquen la vuelta para vivir mejor. Sé creativo. Pensá. Pensá más. Sé divertido, sé dinámico. No te quedes quieto ni quieta. Pensá junto a los y las que menos tienen qué hacer. Preguntá qué necesitan, trabajá más, militá el triple, no te quedes en tu casa. 

3- No quedarnos en los que nos inmovilice
¿Qué cosas nos inmovilizan? Odiar a los "traidores". Esperar a Cristina. Esperar que alguien más que uno trate de poner parches. Esperar una salvación. Esperar que Macri renuncie. Esperar que todo vuelva a ser como era. Esperar que de pronto Macri sea peronista. Esperar que la mayoría de la clase política haga algo a favor del pueblo y no a favor de su billetera. Esperar. Esperar que no se den vuelta políticos que viven de la política y no para la política como el único agente de cambio en pos del bienestar del pueblo. Esperar que las cosas redondas sean cuadradas. Esperar que las cosas blancas sean negras. Esperar. Esperar que lleguemos a la Pobreza Cero. Esperar que lleguemos a la unión de todos los argentinos. Esperar que se le gane al narcotráfico. Esperar. Esperar que el pueblo despierte por sí sólo. Esperar un estallido. Esperar que muera gente. Esperar que todo esté peor.
Nada de eso podemos permitirlo. No hay nada de ésto que podamos esperar. Porque puede pasar que nada de eso suceda, entonces vamos a seguir esperando mientras pasan otras cosas.

4- Escuchar lo que pidió Kirchner
Kirchner en su alocución ayer demostró varias cosas. Primero que nada, que escuchó con atención a cada diputado, incluso a los que nos insultaron. Y luego demostró que tiene ideas más frescas que propios y ajenos. ¿Qué dijo Kirchner, más acá de alguna chicana? 
Que si éste gobierno electo por mayorías es mejor que el nuestro, lo demuestre. Que avancen en lo que tengan que avanzar y que lo hagan mejor que nosotros. Que si están a favor del pueblo, más temprano que tarde se va a demostrar. Que perdimos y que es la hora de ellos. Entonces que gobiernen. 
¿Es ésta una flagrante contraposición con la decisión del bloque? No. 
Un diputado tiene que expresarse de acuerdo a lo que considera mejor para quienes representa, y no a lo que le convenga a sí mismo. Entonces como nuestra misión es tratar de evitar que se lleven puesto al pueblo, es que votamos en contra pero damos el debate. Otros consideran que lo correcto es votar a favor y volver al FMI. Ahí ellos. Mucho más no podemos hacer. Porque volver al FMI es menos trabajo para un diputado, toda vez que la administración queda en manos foráneas y entonces lo único que tenés que hacer es aceptar el vaciamiento cobrando fortunas (como cobra cada diputado o senador). Es fácil hacer oficialismo cuando la gerencia pasa a otras manos y te convertís en escribano de otros países. ¿No?




5- NO MILITAR PARA NOSOTROS
Si tomamos la militancia en términos de "hoy hice tal cosa y por eso me siento bien", estamos en problemas. Si al salir del barrio estamos plenos, llenos y felices y consideramos que nos ganamos el plato de sopa que nos vamos a comer, estamos jodidas. Si podemos dormir felices luego de ver a la pobreza, al dolor, a la desesperación, estamos haciendo las cosas mal. Si podemos poner tranquilas a nuestras conciencias creyendo que todo lo malo que sucede es culpa de Macri y no una gran responsabilidad nuestra por no haber hecho todo, o no haber llegado a todos lados, somos los malos de la historia. La militancia es entrega y hacer para los y las demás. Sólo eso. Lo cual no es poco.
¿Toca Fito Páez en una plaza? Bueno. Juntante con los diez que ibas a ir, paguen una combi y lleva a 30 personas de un barrio que no lo vieron nunca. SIEMPRE se puede hacer algo por quien no sos vos, y por vos, que nadie haga nada, porque para eso sos militante.

11 comentarios, viene flojo.:

Fabiana dijo...

Excelente!! Y de mi parte no me voy a quedar de brazos cruzados. Como ben dice en la nota Soriano, me entregaré a militar en un barrio donde el impacto de las medidas que lleva a cabo este nuevo gobierno, los está afectando mucho. Porque es así yo tengo poco pero tengo una ducha, tngo la fortuna de tener trabajo y ya nos estamos organizando para arribar e instalarnos en ese barrio, sabeemos que los tiempos que vienen son duros y crueles, ya lo vivimos, y son los que menos tienen quienes ya están siendo impactados-HLVS!!!

analamaestra dijo...

impecable , da fuerza. Me quedó agarrado: " esperar una Salvación", " estamos Inmovilizados" y la Militancia es Entrega, entre tanta claridad. Gracias Juan

Emi dijo...

gracias cumpa

ElGauchoGPS dijo...

Escribiste dos capítulos (puntos?) 4.
Así no , che...

Anónimo dijo...

Gracias.Muy interesante y estamos todos así, esperando... El punto 4 me pareció un poco para otro debate. El tema del dolor ,la culpa y la militancia, y como va con la alegria de militar ,que ya no es nuestra. No perdamos eso. Abrazo, Pablo

Nando Bonatto dijo...

Excelente aporte a una discusión que hace falta

eli dijo...

Gracias juan

Anónimo dijo...

Excelente y superlucido

Gabriela Sellart dijo...

Tu post, Juan, fue un buen broche para mi dia. O, mejor, una buena ventana para el resto de los dias.
Hoy decidí dejar de llorar. Estoy harta de llorar. Hace meses que lloro varias veces por dia.
Y yo no soy hija de Nestor. Para mí la vida habia sido siempre como es ahora. Claudicaciones, hambre, desempleo, represión, entrega, tortura, fmi, cierre de fabricas, salario licuado, pueblo invisibilizado, carencia y más carencia. Y no me pasaba el día llorando.
Hoy hice un relevamiento (en la web -pequeñoburguesa soy- admito)de espacios para militar cerca de casa.
Ya sé que no voy a andar por ahi escribiendo lo orgullosa que estoy porque mi patria lanza satélites al espacio. Eso ya fue. Ahora tenemos que alimentarnos con nutrientes, divertirnos un poco, minimizar los daños en la salud que nos va a causar la ausencia de estado, garantizar como sea que los niños gocen de todos sus derechos. Y eso se hace aquí, con los pies en el suelo, bien plantados.
Y espero, deseo, que la próxima nos salga mejor, y esta puta derecha no nos vuelva a cagar la vida. Y también -ya admití ser pequebú- quiero poder verlo!

Clementina Macaroff dijo...

Lo más justo, exacto, realista, profundo... y muchos etc. que leí hasta ahora!!! Gracias, Juan!!!

Anónimo dijo...

Hola:

No es mi intención trollear en tu post, te darás cuenta de que no pongo ningún insulto ni chicana, es solo que me hubiese gustado que me advirtieran de estas cosas cuando tenía la edad que tienen actualmente "los hijos de néstor y cristina que no conocen lo que es estar sin el manto de un gobierno"

Todo lo que decís es muy lindo y algunas cosas hasta son ciertas, pero... Te aviso lo que va a pasar, porque yo ya lo hice, de varias formas distintas, hablé con otras personas que también lo intentaron y el resultado siempre es el mismo.

De hecho, hoy en día cuando veo alguien que dice "hay que ayudar a los pobres" yo ya sé que esa persona jamás intentó ayudar a los pobres en serio.


Ninguna persona que intentó ayudar a los pobres recomendaría a los demás hacer eso, y menos sin capacitación. Es casi imposible para quienes estudiaron la carrera de licenciado en trabajo social, imaginate para el que no estudió nada.

Cuando vos te ponés en contacto con los pobres, a lo primero te dan la bienvenida, te tratan re bien, se muestran como gente maravillosa que es víctima de la malvada sociedad, te agradecen lo que les llevás pero...

Con el tiempo, lo que llevás obviamente es una gota en el océano, entonces empezás a plantearles ayudarles a generar sus propios recursos para no depender de las donaciones de la gente...

Ahí es donde empezás a descubrir quienes son realmente.

Esto me pasó a mi y a otras personas en distintos lugares, fechas, situaciones... Es siempre lo mismo.

En cuanto les planteás enseñarles a hacer algo por ellos mismos, notás que ya no te quieren como antes, te evaden... Hasta que un día te lo dicen directamente, si te tengo que sintetizar cien respuestas en una "respuesta promedio" es así:

Estamos cómodos siendo pobres, no queremos trabajo y salir por nuestros propios medios, queremos que nos donen/regalen. Para hacer lo que vos decís tenemos que dejar de: jugar al fulbito, tomar cerveza, juntarnos, mirar a tinelli, etc, y no estamos dispuestos a sacrificar eso.

Mientras te dicen todo lo anterior te ponen una mueca de "no podés haber sido tan nabo de creerte que nosotros íbamos a laburar"

Después de dejarte bien humillado, se retiran a sus fulbitos, cervezas, etc.

Ahí es donde aprendés que los pobres no son pobres por casualidad ni mala suerte ni porque el capitalismo es malo, y tomás la decisión de dedicarte a tus asuntos... Con el tiempo, tus asuntos van dando resultados, te vas haciendo rico, y confirmás que, efectivamente, en este país el que se esfuerza progresa y el que no progresa es porque no se esfuerza. No tienen nada que ver los políticos, ni macri, ni cristina, ni néstor, ni el capitalismo, ni el socialismo ni el comunismo ni tampoco alfonsín ni perón ni tinelli ni susana gimenez. Es la actitud de cada uno.Cada tanto alguno sale de la pobreza, y es por la actitud.

Lo peor, es que no darme cuenta de aquello me hizo perder tiempo, dinero y felicidad.





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