Muchos de nuestros diputados y senadores y muchos de otros signos políticos están generando el caldo simbólico ideal que buscaron siempre desde el antiperonismo: que todo el mundo piense que la política es veleta, que son todos y todas iguales y que nadie nunca hace de acuerdo al pueblo que lo votó sino de acuerdo con lo que le conviene, sea que la sociedad no se lo coma, sea guita comprando su voto (todo bien con el eufemismo del sanguchito pero eso es guita contante y sonante), o sea porque no tienen muchas ganas de laburar y es más práctico votar a favor de una deuda y hacer la plancha con el visto bueno de la Yunta Oficialista.
Y siguen ganando como desde mucho antes de las elecciones, colonizando cerebros, haciéndole creer a todo el mundo que no es para tanto todo lo que pasa (porque ellos mismos "filtran" previamente que podría ser peor) y que la plata que no tienen en el bolsillo, o la que tienen y que vale menos, es parte de la mecánica de "vivir de verdad". Nadie puede ni podría con la cara más o menos blanda, garantizarle a ningún habitante de este país que luego de "vivir de verdad", van a "vivir de verdad pero mejor". Nadie.
Domesticadísimos por el opresor directo, por un empresario pálido con alforjas rellenas de dinero espurio, prefieren creer que existe algún tipo de mejoría en pagar más por lo mismo, y cobrar menos por hacer más.
El trabajo que hicieron estos muchachos fue brillante, y tomaron por boludos y por el cuello a toda una nación que mansa, acepta cualquier cosa, no reclama, no patalea y posiblemente jamás lo haga.
¿Que si detuvieran a Cristina vamos a hacer quilombo? ¿Cuánto duramos hasta los primeros gases? ¿Cuánto hasta los primeros balazos de goma? ¿Cuánto tiempo resistimos con aguante conforme vayan subiendo gente a un camión de la policía? Vamos a correr, por más que ahora creamos que no vamos a hacerlo, el grueso, eso que nos emocionó de la Plaza del 24, no va a estar ahí.
Metieron presa a Milagro Sala y no paran de rebotarle en todos los fueros y juzgados cuanto recurso plantea la defensa de Sala. Y nosotros compartimos alguna foto, quizás vamos a una marcha, nos duele de diferentes modos y escribimos en las redes indignadísimos.
Echan a compañeros y compañeras de sus trabajos, los vemos día a día caer al lado nuestro, y nos enojamos, acompañamos en una marcha, hacemos un posteo y escribimos en mayúscula super enojados y enojadas.
Aumenta absolutamente todo y buscamos mejores precios en otros supermercados que igual aumentaron, pero por ahí no tanto (repito lo dicho arriba, nos hacen creer que va a ser peor para que la realidad no impacte demasiado, nos dicen que nos vamos a morir para que no nos joda tanto que nos corten una pierna, nos dicen que nos van a echar para no aumentarnos, nos dicen que van a borrar el nombre de Néstor para poder hacer lo que quieran con el CCK, nos dicen que cierra Tecnópolis para hacer un negocio infernal, nos dicen que vamos a ir presos para que celebremos que no nos peguen en una marcha, nos dicen que vamos a pagar tres mil por ciento un impuesto para que no nos duela pagar "sólo" el 300%).
Y así seguimos. Cantamos que ya vamos a volver cuando no hay nada del lado real de la vida que ni amague con simular ningún retorno, descartado el corto plazo, en el mediano.
¿Quienes vamos a volver? ¿Los buenos? "Y están rodando cine de terror", dice Carlos Solari. ¿Quién va a volver? ¿Los diputados y senadores que van contra su propia fuerza política y contra lo que votaron hace un año? ¿Quién? ¿Cuándo? ¿Cómo?
Si de ésta orfandad política no sale gente nueva, compañeros y compañeras que sepan ensuciarse sin mancharse para siempre, no vuelve nunca más nadie.
La organización vence al tiempo, sí. Pero no estamos organizando nada.
Lo primero que tenemos que hacer casi como ejercicio, como mantra, como costumbre, es saber que ganó Macri.
Que Macri ganó porque lo votó más gente que a nosotros.
Que nosotros perdimos porque a Macri lo votó más gente que a nosotros.
Que si nosotros hubiéramos hecho mejor las cosas no había campaña en contra que nos hubiera tirado abajo.
Que no es sano para nadie echarle la culpa de todo a los demás, como si uno o una no fuera parte de ese todo en el que también, perdimos nosotros.
Acá los únicos inocentes que carecen de tesoro son los y las que menos tienen, el resto es tribunerío y culpas públicas y privadas y cada quién sabe qué ha hecho o dejado de hacer tanto para ganar como para perder.
Es intenso, algo curioso y muchas veces molesto, leer a tantísima gente buena que dice que perdimos por tal o cual motivo, pero que cuando las papas quemaron (y queman desde 2001) lo único que hicieron fue decir que este gobierno era mejor que otros y aportaron su importante voto y alguna discusión de copetín. Y nada más.
Entonces: perder perdimos todos, incluso los que militamos, incluso los que no votamos a Macri e incluso los que sí votaron a Macri.
El movimiento como proyecto nacional y popular está en coma, sangra por todos lados y no perdemos oportunidad para decir que es por tal persona que nos traicionó, porque tal persona no hizo tal cosa y porque tal persona hizo tal otra. Pero perder perdimos todos.
Y si fueramos perfectos, brillantes y amorosos hubiéramos ganado la elección sin mucho esfuerzo.
Digo ésto para reafirmar lo siguiente: ganó Macri.
Diputados, gobernadores, representantes de distintos lugares van a votar como les parezca y muchas veces esos pareceres distan de lo que uno pueda pensar.
¿Memoria?
Sí.
Sabiendo que el pueblo no se acuerda quién es Prat Gay, quién es Macri, quién es Sturzzeneger o se acuerda muy bien y el pueblo elige lo que eligió. Y ganó. Que fue Macri.
El infierno cíclico de la nación es algo que pensamos que habíamos superado, pero claramente no.
Y sabiendo que no superamos el infierno cíclico, no nos queda más que empezar ayer a buscar a nuestro nuevo Néstor Kirchner, a nuestra nueva Cristina, construirlos desde el pie, acompañarlos y llega hasta donde haya que llegar, tratando de ser mejores incluso que lo que creemos que fueron ellos, con una oreja en el suelo y la otra en el pueblo.
Porque así como ellos ganan, que nosotros como idea, como ideología, como proyecto nacional y popular volvamos, es un hecho inevitable. Entendiendo esa inevitabilidad como algo que sí o sí tiene que ser superior en pragma y concepto a las políticas que se ejecuten y con las que el pueblo esté de acuerdo.
Tenemos decenas de personajes, personalidades y personas que creemos que son muy rápidas cuando hablan, muy dinámicas en la retórica y muy ácidas en la chicana, y nos quedamos babeando frente a las teles cuando le contestan tal o cual cosa a un periodista o panelista de cualquier programa circense de la tele (toda la tele es circo).
Tenemos compañeros y compañeras tozudos y tozudas que no te asumen medio error y que al momento de debates públicos o privados te plantean las cosas en términos de "ya vamos a volver" y no te cuentan ni media idea que pueda ser superadora de las políticas de gobierno actuales: "vamos a volver" así suelto, de manera global.
Y la verdad, compañeros y compañeras, creo que tenemos que preguntarnos qué es lo que tiene que volver y quién es que tiene que volver y cómo vamos a hacer para arreglar todos los platos, vasos, cubiertos y vajilla rotas que queden desperdigadas por todo el suelo.
El proyecto, como lo conocemos, estaba gastado.
La idea conceptual de qué había que hacer careció de actualizaciones que hubieran o podrían haber podido hacer a la instancia eleccionaria un trámite más ameno, pero, pero, pero, la gente no es boluda y había unas cuantas cosas que estaban vencidas.
Personajes vencidos y quemados, ideas que no se aggiornaban a un grito que venía desde lo más retrógado y que era posible aplacar con guiños que no significaban en lo más mínimo cagar a nadie ni traicionar ninguna idea.
Pero allí fuimos, con las cabezas durísimas y con poca muñeca para darnos cuenta si alguien restaba o no, si determinada acción generaba más bronca que amor y fundamentalmente, allí fuimos hablando entre nosotros para nosotros, cantando el top ten que ya sabíamos de memoria y que creo, no hacía falta seguir repitiendo, en hechos, personas y discursos que todos y todas llevamos adelante.
Dicho ésto, dicho tantas veces, queda ver cómo hacemos para que el vendaval no pegue de frente.
No diré ninguna novedad, mucho menos será la primera vez que lo diga, pero bueno.
No voy a dejar de tratar de buscarle la vuelta. Algunas ideas medio globales:
1- Cuidar a los niños y niñas
El impacto más directo va a ir a los más chicos. Tenemos que estar en los barrios donde haga falta. Si en tu barrio no hay ningún lugar para militar desde el pie, andate a otro barrio. Si tu agrupación está quieta, inmóvil, esperando y se la pasan charlando entre ustedes para ver qué hacer, andate de esa agrupación. Si tu referente te dice que tenemos que prepararnos para volver y mientras tanto no vuelven a ningún lado, andate de esa agrupación. Andá a una que haga cosas o armá la tuya y salí a caminar. No se necesitan grandes ciencias para armar algo. Encontrá un territorio, detectá una problemática y entregá todo para tratar de resolverla. Armá merenderos. Armá comedores. Acercate a los vecinos más pobres, más rotos, más expulsados. Busquen juntos cómo pueden hacer para vivir mejor. Fijate si hay violencia, hablá. Fijate cómo está la cosa en la escuela. Es difícil. No es imposible. Y es urgente. No busques en la militancia una paz tuya: jodete. Andá a buscar llevarle paz, amor y pueblo a los que siempre van a tener menos que vos. Menos estado, menos plata, menos heladera, menos conocimiento de la sociedad. Enseñá, instruí, alimentá.
Perdé todo que siempre vas a tener más que los que ya perdieron todo. Despojate de tus vicios burgueses en pos del bienestar del pueblo. No seas frívolo, no vayas con discurso de barricada. Los niños y las niñas de los barrios ya la están pasando mal y te necesitan a vos que aunque no tengas laburo, que aunque estés quebrado, tenés una ducha en tu casa. Y si no la tenés, con más razón tenés que ir ahí. Dejá todo, dejá tu tiempo, dejá tu alegría, dejá tu felicidad. Entregate por la causa sin miramientos y de manera urgente. La causa, siempre, es el bienestar del pueblo.
2- Cuidar a los Hijos de Néstor
Muchos chicos y chicas conocieron al mundo nada más que durante el kirchnerismo.
Muchos militamos nada más que durante el kirchnerismo.
Muchos no tenemos la menor idea de qué hacer cuando no estás bajo el manto del gobierno y de una referencia enorme como fue Néstor y Cristina. Muchos se van a romper porque no van a saber qué hacer si no son el Estado. Acercate a ellos. Hablales. Mostrales que es posible ser pueblo y tener voz sin necesidad de ser poder. Si te tocó a vos ser un hijo o hija de Néstor, reconvertite. No esperes a ser poder de nuevo porque puede pasar mucho tiempo. Puede pasar 2017, 2019, pueden pasar ocho años. Esto puede recién ahora estar empezando y el país te necesita a vos, porque los y las que menos tienen te siguen necesitando a vos como te necesitaron antes. Necesitan que los defiendas. Necesitan que los acompañes. Necesitan que estés cerca de ellos y ellas. Necesitan que juntos le busquen la vuelta para vivir mejor. Sé creativo. Pensá. Pensá más. Sé divertido, sé dinámico. No te quedes quieto ni quieta. Pensá junto a los y las que menos tienen qué hacer. Preguntá qué necesitan, trabajá más, militá el triple, no te quedes en tu casa.
3- No quedarnos en los que nos inmovilice
¿Qué cosas nos inmovilizan? Odiar a los "traidores". Esperar a Cristina. Esperar que alguien más que uno trate de poner parches. Esperar una salvación. Esperar que Macri renuncie. Esperar que todo vuelva a ser como era. Esperar que de pronto Macri sea peronista. Esperar que la mayoría de la clase política haga algo a favor del pueblo y no a favor de su billetera. Esperar. Esperar que no se den vuelta políticos que viven de la política y no para la política como el único agente de cambio en pos del bienestar del pueblo. Esperar que las cosas redondas sean cuadradas. Esperar que las cosas blancas sean negras. Esperar. Esperar que lleguemos a la Pobreza Cero. Esperar que lleguemos a la unión de todos los argentinos. Esperar que se le gane al narcotráfico. Esperar. Esperar que el pueblo despierte por sí sólo. Esperar un estallido. Esperar que muera gente. Esperar que todo esté peor.
Nada de eso podemos permitirlo. No hay nada de ésto que podamos esperar. Porque puede pasar que nada de eso suceda, entonces vamos a seguir esperando mientras pasan otras cosas.
4- Escuchar lo que pidió Kirchner
Kirchner en su alocución ayer demostró varias cosas. Primero que nada, que escuchó con atención a cada diputado, incluso a los que nos insultaron. Y luego demostró que tiene ideas más frescas que propios y ajenos. ¿Qué dijo Kirchner, más acá de alguna chicana?
Que si éste gobierno electo por mayorías es mejor que el nuestro, lo demuestre. Que avancen en lo que tengan que avanzar y que lo hagan mejor que nosotros. Que si están a favor del pueblo, más temprano que tarde se va a demostrar. Que perdimos y que es la hora de ellos. Entonces que gobiernen.
¿Es ésta una flagrante contraposición con la decisión del bloque? No.
Un diputado tiene que expresarse de acuerdo a lo que considera mejor para quienes representa, y no a lo que le convenga a sí mismo. Entonces como nuestra misión es tratar de evitar que se lleven puesto al pueblo, es que votamos en contra pero damos el debate. Otros consideran que lo correcto es votar a favor y volver al FMI. Ahí ellos. Mucho más no podemos hacer. Porque volver al FMI es menos trabajo para un diputado, toda vez que la administración queda en manos foráneas y entonces lo único que tenés que hacer es aceptar el vaciamiento cobrando fortunas (como cobra cada diputado o senador). Es fácil hacer oficialismo cuando la gerencia pasa a otras manos y te convertís en escribano de otros países. ¿No?
5- NO MILITAR PARA NOSOTROS
Si tomamos la militancia en términos de "hoy hice tal cosa y por eso me siento bien", estamos en problemas. Si al salir del barrio estamos plenos, llenos y felices y consideramos que nos ganamos el plato de sopa que nos vamos a comer, estamos jodidas. Si podemos dormir felices luego de ver a la pobreza, al dolor, a la desesperación, estamos haciendo las cosas mal. Si podemos poner tranquilas a nuestras conciencias creyendo que todo lo malo que sucede es culpa de Macri y no una gran responsabilidad nuestra por no haber hecho todo, o no haber llegado a todos lados, somos los malos de la historia. La militancia es entrega y hacer para los y las demás. Sólo eso. Lo cual no es poco.
¿Toca Fito Páez en una plaza? Bueno. Juntante con los diez que ibas a ir, paguen una combi y lleva a 30 personas de un barrio que no lo vieron nunca. SIEMPRE se puede hacer algo por quien no sos vos, y por vos, que nadie haga nada, porque para eso sos militante.
Cosas que ya sabemos que ellos piensan de nosotros y del universo y que no nos tienen que asombrar más o no llegamos ni VIVOS a fin de año:
1- Que piensan que somos todos negros de mierda.
2- Que existe tal cosa como los negros de mierda.
3- Que toda persona morocha es un negro de mierda.
4- Que un negro de mierda es cualquier cosa popular. Incluída gente rubia.
5- Que una persona peronista es entonces un negro de mierda.
6- Que un negro de mierda roba.
7- Que un negro de mierda no trabaja.
8- Que un negro de mierda se droga y toma vino. Y fuma paco.
9- Que todos los males del mundo son culpa de los negros de mierda. Y del peronismo por extensión.
10- Que piensan que somos todos ladrones.
11- Que piensan que somos todos ñoquis.
12- Que piensan que todos tenemos muchísima plata.
13- Que piensan que todos tuvimos muchísima plata.
14- Que nos robamos la plata que a ellos les falta.
15- Que si le pegan a los negros todo va a estar mejor.
16- Que si matan a los negros todo va a estar mejor.
17- Que los negros son los demás y nada más, y no ellos también.
18- Que como el presidente de todos y todos es rico, ellos lo van a ser.
19- Que como el presidente de todos y todos es rico, no se va a robar en su gobierno.
20- Que si nos meten a todos presos, desde Cristina hasta el último simpatizante, el mundo va a ser un lugar mucho más habitable y feliz.
21- Que las medidas que está tomando este gobierno sólo alcanzaran a quienes por lo menos, simpatizaron con el anterior gobierno.
22- Que el gobierno anterior fue un régimen.
23- Que el gobierno anterior fue una monarquía.
24- Que el gobierno anterior fue una dictadura.
25- Que estamos a favor de la delincuencia, de todo tipo de delincuencia, siempre.
26- Que Cristina mató a Nisman.
27- Que el kirchnerismo mató a Nisman.
28- Que los kirchneristas queríamos que muera Nisman.
29- Que los kirchneristas estuvimos felices cuando murió Nisman.
30- Que los kirchneristas no queremos resolver el atentado a la Embajada ni Amia.
31- Que los kirchneristas, todos, robamos y que celebramos que alguien robe.
32- Que militamos por dinero y si no no militamos.
33- Que contamos todo el malestar que está generando el gobierno porque estamos bárbaro y queremos estar aún mejor y no porque esté pegando el vendaval en todos lados.
34- Que existe alguna relación entre estos tres meses de medidas de venganza contra el anterior gobierno con el bienestar del pueblo.
35- Que no queda otra más que endeudar al país rápido y mucho.
36- Que el presidente piensa en que a todo el mundo le vaya mejor y no que piensa como ellos, cuyo único objetivo es cazar, reprimir, despedir, aislar y hacer desaparecer a todo lo que sea que haya tenido algo que ver con el anterior gobierno.
37- Que es mejor estar mal con Macri que estar bien con Cristina. O al menos, mejor con Cristina.
38- Que si va preso algún miembro del gobierno pasado ellos van a cobrar más, ser más felices, tener una mejor vida, sus hijos ser más altos e inteligentes y que les va a dar bola la mina esa que nunca les va a dar bola y van a pasar la final de ese juego de Playstation que nunca pudieron pasar.
39- Que preferimos que al país le vaya mal así volvemos y seguimos robando.
40- Que no hubo desaparecidos en la dictadura.
41- Que el Proceso fue un acto de justicia.
42- Que si le pegan un balazo, un taserazo o un balazo de goma a alguien de una villa, está bien porque si vivís en una villa sos un delincuente al que hay que exterminar.
43- Que está bien que echen a trabajadores por haber trabajado para el gobierno anterior o durante el gobierno anterior en algún área del estado.
44- Que todo el mundo tiene precio.
45- Que Carrió es honrada.
46- Que los periodistas de TN son personas que buscan la verdad y sólo la verdad y no operan abiertamente desde sus redes sociales personales con amabilidad, diversión y gatitos.
47- Que los periodistas son personas que buscan la verdad y sólo la verdad y no operan abiertamente.
48- Que todo lo que hizo el anterior gobierno, incluso lo bueno, incluso lo que les benefició, fue espurio, malo y un acto delincuencial. Absolutamente todo. TODO.
49- Que no queremos que le vaya bien a todo el mundo, incluso a los que nos odian, incluso a los empresarios, incluso a los más garcas millonarios del país.
El problema HOY es el siguiente, y perdón si sueno antipático.
Si el gobierno no arregla con los buitres, no va a tener la muñeca política para pedalear como lo hicimos nosotros. Si el gobierno arregla con los buitres, tenemos una deuda hermosa a pagar por todos nuestros hijos y los hijos de los demás.
Es un lose-lose infernal cuya salida va a ser casi obligatoriamente caótica.
Si arreglamos tomamos deuda rabiosa (gran parte de la deuda ya tomada se está yendo frenando al dólar) y se incendia el país en el mediano plazo.
Si no arreglamos se incendia el país en el corto plazo porque el gobierno no generó las condiciones políticas en la región ni al interior del país para sostener trabajos y políticas sociales que permitan el autosustento del país.
Comprendo que muchos y muchas se crean que si pasa lo segundo el gobierno se va en helicóptero y viene Cristina en dos meses, pero eso ni es real ni contempla costos: gente muerta, compañeros en cana, y terror.
Estamos hasta la chota. Sí.
¿Y qué hacer, para no sonar a Roberto Navarro y meternos debajo de la cama? Como vengo diciendo, cuidar a los más chicos y chicas de todo este desastre que creamos nosotros, por acción u omisión, por responsabilidad política, por responsabilidad histórica. Nosotros como pueblo, nosotros como país.
Ningún chico tiene que pasar hambre, todos tienen que ir a la escuela, ir al médico, crecer lo mejor posible, no caer en la falopa o en la delincuencia y si una generación se rompe, que sea la nuestra y no la de los hijos del kirchnerismo. A correr y militar y ayudar y estar y abrigar y abrazar y defender. El mejor recurso somos nosotros, y si no tenemos aparato del estado, hay que ir al estado aunque sea chiquito y pedirle recursos, exigirles y reclamarles.
A la larga volveremos los buenos. Pero depende de que nos movamos y no sigamos en la consigna de la consigna de la consigna y la espera y la espera y la queja.
Salí al barrio, volvé adonde militabas cuando eramos gobierno, no dejes tirado al pueblo que el pueblo se va a acordar que lo dejaste tirado. Hablá con los vecinos, contené cuando te cuenten su terror, planteá variantes, organizá y armá, no te vayas de donde te fuiste y volvé a mirarle la cara a los chicos y chicas.
Se trata de la panza, de la cabeza, del amor y de la vida.
Porque saber de política no es comentarla, sino hacerla.
Lo primero que entendió Macri y que nosotros jamás entendimos y posiblemente nunca entendamos, es que una enorme porción de la población ya no de Argentina, sino del mundo, es imbécil.
Al entender eso, y al hacerlo carne, el gobierno comprendió cabalmente que tenía que dirigirse a esa "gran masa anestesiada" para decirle exactamente lo que ellos querían oír: que todo iba a estar bien, que la culpa de todos los males o de la no maravilla del capitalismo era del gobierno que estuvo doce años y que con alegría todos iban a tener las vidas lindas que no supieron conseguir con el esfuerzo de toda una vida.
Un gobierno como el actual, en esa situación de política placebo, se para absolutamente en el eufemismo (no diremos eufemacrismo porque no nacimos acelgas), y desde ahí construyen una rara avis en la política, que es la dilación del tiempo.
Recordamos que la ex presidenta, cuando era presidenta, nos dijo que tengamos cuidado porque mientras hablamos de detalles nos pasan los elefantes por detrás.
Pasó con las fotitos de la pobrecita y adorable Antonia.
O con las candid casual de los funcionarios comprando medio de cebolla.
O con el perrito: todos somos expertos en marketing ahora y sabemos reconocer a una señal cuando nos las plasman en la cara.
Y ahora fueron con el elefante de oro, el mejor, el más obvio y el primero de unos cuántos: la tan mentada foto de Cristina subiendo las escalinatas de tribunales.
En este gobierno simbólico, una foto de esas características servirá para velozmente abandonar a su suerte a cada juez felón que acepte denuncias mediáticas fundadas por funcionarios del actual gobierno con la anuencia de las culatas de plata que son la justicia y los medios monstruo.
Así, la Gran Noticia es que citan a la ex presidenta y el señor José, que cree que le fue mal con la pizzería porque la mujer lo abandonó, o la chiquita esta tan trabajadora de la otra cuadra, que acepta que el jefe le pida que se quede tres horas más "para crecer en la empresa" y no se lo paga pero cuando llega a su casa se tira arriba de Facebook para hablar de "la pesada herencia", ambos son felices durante una noche. Se conoce que el eufemismo dura poco tiempo hasta que la palabra crece, se clava y se convierte en lo fáctico. Y Winter Is Coming.
Durante nuestro gobierno por ahí cuando había algo malo (por ejemplo el desastre de los trenes y los delincuentes de Jaime y Schiavi), salíamos y hacíamos mejores trenes, para siempre, en todo el país.
El gobierno actual, no: esto indica enseguida que podés ser inquilino del poder, pero el carisma, la muñeca, el calor popular y el amor, no se alquilan.
Entonces a la luz del día, nada de entre gallos y medianoches, consideran que es un buen golpe mediático convocar a Cristina a declarar en una causa que es un barullo bárbaro y que usualmente no llega hasta la presidencia. Bonadío, hombre de la ley si los hay (la conoce de cerquita por la ola de denuncias en su contra), sabe y tiene bien en claro que convocar a CFK es una jugada mediática, porque la denuncia en sí es más flan que el socotroco de denuncia ridícula del fiscal Nisman.
Ojo, mientras tanto, el país endeuda a tus hijos en miles de millones de dólares, pero lo importante es que Menem diga que a Néstor lo mató Cristina.
Ojo, mientras tanto te avisan que en julio aumenta la luz de nuevo y en marzo el gas, pero lo importante es que Pamela David diga que no quiere ser más católica.
Ojo, mientras tanto están despidiendo gente de los privados a rolete, pero lo importante es que Cristina se va a ver cara a cara con la Justicia, entendiendo por "la Justicia" a un multidenunciado señor como Bonadío.
Lo dicho: Macri entiende que todo el país es imbécil. Les habla llano, nos da Dogui para cenar y Gati para almorzar. Nos dice que la felicidad esto, que estar juntos lo otro. Y baila hermoso.
Macri te habla de modernizar el estado, nosotros de la antigüedad de la oligarquía, los monopolios y los buitres, cosas que son aburridas.
Macri te habla de unir, y nosotros de que entre esa gente y nosotros, hay cosas personales.
Y mientras tanto... no nos animamos a hacer una marcha realmente masiva para repudiar que entreguemos el futuro de nuestros hijos y los hijos de los demás a una deuda que la salvará, indudablemente la salvará, en el tiempo, algún otro Néstor o Cristina que sabemos, está militando con nosotros.
Ya llegará.
Ellos son hoy los inquilinos de todo poder.
Nosotros somos los dueños del amor.
¿Por qué militamos? Porque mientras estamos en un barrio tenemos mala señal, tenemos poco tiempo para revisar noticias y no nos enteramos de las porquerías que nos quieren contar.
¿Por qué militamos? Porque no hay cansancio más lindo que éste.
¿Por qué militamos? Porque así aprendimos y así nos enseñaron que la patria es el otro y la otra y los otritos y otritas, más que nada ni nadie.
¿Por qué militamos? Porque la pesadilla que estamos viviendo se repliega, asusta y esconde cuando nos movemos, cuando activamos, cuando metemos la cabeza más y más y más adentro de la tierra sucia.
¿Por qué militamos? Porque perder el contacto con el barrio es perder el contacto con la única verdad que es el sujeto por el que militamos.
¿Por qué militamos? Porque creemos, porque queremos podemos, porque amamos, porque nos tiemblan las patas, porque hay que hacerlo.
¿Por qué militamos? Porque nos esperan, porque esperan siempre, porque desesperan, porque somos nosotros y nosotras, espalda con espalda, corazón roto con corazón roto.
¿Por qué militamos? Porque tenemos sed, porque tenemos hambre, porque tenemos la furia fría, porque las piñas en el corazón duelen lindo, porque nos arriconaron, porque perdimos, porque el Estado es nuestro y el pueblo es compañero.
¿Por qué militamos? Porque si no militamos nadie milita y si nadie milita los que tienen razón cuando dicen que es mentira van a seguir teniendo razón, y aunque vayamos, siguen y seguirán teniendo razón.
¿Por qué militamos? Porque a la larga o a la corta todo va a estar bien.
¿Por qué militamos? Porque somos peronistas, porque somos kirchneristas, porque nos enseñaron que al odio se le gana con amor, que no fue magia, que la única verdad es la realidad y que mejor es realizar.
¿Por qué militamos? Porque si nos vamos del barrio lleno de sonrisas y con la panza llena, algo hicimos mal.
¿Por qué militamos? Porque el pueblo está a los gritos mientras los de abajo del pueblo están aterrados y porque no los vamos a dejar solos y solas nunca.
¿Por qué militamos? Porque tenemos vida, porque tenemos patria, porque tenemos sangre, porque tenemos corazón, porque tenemos ganas, porque tenemos sudor.
Algunas cositas que se me ocurren, "escribiendo en voz alta", el posteo más sincero del mundo:
1- El movimiento plazista compañero resiliente empieza hoy a convertirse en una agrupación, vía convocatoria de Cerruti. La idea es crear una suerte de "Podemos". Algunos estarán de acuerdo, otros no y seguirán planeando armar un RCA potente y poderoso por fuera de las estructuras de aquellos y aquellas que ya participaron en procesos eleccionarios y perdieron a lo loco.
Se van a abrir dos caminos de esa voluntad que nació con veganeadas como "Amor Sí, Macri No" y otros grandes éxitos de la apolítica, o de la política sin nombre (El Candidato es el Proyecto (?) ) y todas esas cosas inventadas para no asumir que es Cristina o mierda. Como dijo el General en su momento "Primero la Patria, luego el Movimiento, y luego los hombres", toda vez que ese hombre sea él o esa mujer sea Cristina.
Así son los inviernos en cualquier lugar del mundo. Fríos, largos y con poca ropa.
Entonces uno será el "Podemos" (ojalá podamos) y el otro será un disfraz que rápidamente se va a convertir en alguna agrupación que ya venía, ora Nuevo Encuentro, ora La Cámpora, ora cualquier otra.
La mini rencilla seguro de excelentes resultados y la formación de nuevas figuras políticas.
En 2022.
2- El PJ puro y duro, si lo encabeza el Coki, es como un FPV disfrazado de peronismo puro. Yo querría que sea así, pero un PJ sin todos los hampones que hoy se dicen peronistas pero son PJ (no sea mono y comprenda que no es lo mismo el PJ que el peronismo porque el peronismo se hace), es un FPV y entonces ese PJ al que no queremos se constituye en otra cosa, como fue todos éstos años. Y ahí se van intendentes, armadores, operadores, lobbistas, gobernadores, concejales y otras salsas. Vuelve la rencilla y todo queda igual que hoy, donde Julio Bárbaro sigue presentándose como "dirigente" pero no sabemos bien a quién dirige ese hermoso dinosaurio del tren fantasma. El camino, aunque nos duela, es estar a la testa del PJ, provocando con acción que el PJ sea Perón. Alto versito. El que me salió, digo, no que es un verso. Che.
3- Si Parrilli en la reunión del PJ dice que el único problema es que la elección la ganó Magnetto (quedate quieto) y que hicimos una gran elección, o estamos en el fondo del mar y este es el limbo o nos están tomando por boludos, como diría el gracioso operador y mago del histrionismo Roberto Navarro que a veces va para un lado (los domingos) y a veces va para otro (durante la semana). Cualquiera de las dos opciones demuestra una negación de la realidad papanuélica: hemos sido derrotados en las elecciones y ni a Scioli lo siguen todos los que lo votaron ni a Macri lo mismo.
"La gente" salió a favor de "el proyecto" o en contra de "el proyecto". Y "el proyecto" puede no gustarle a todo el mundo, o puede gustarle el proyecto pero no las enormes cagadas que nos mandamos que en la mayoría de los casos tiene que ver con lo odiosos y cancheros que fuimos, en casos que no era tan necesario ser un pistola bárbaro. ¿Aprendimos? No. Parrili dice eso, y Moreno dice que el error de su mandato fue que un día no hubo aceite.
¿Tenés frío? Abrigate ameu. Yo sigo escribiendo como si tuviera alguna posta, así que aprender no ha aprendido naides.
4- Este "durante" va a ser larguísimo. La agenda la va a marcar el gobierno, del mismo modo que la marcamos nosotros durante tanto tiempo y por ahora lo que vemos es la misma inacción pasiva y el mismo modo de operar de enero cuando "nos estamos preparando para volver": la nada total, el apoyo de algunos pocos buenos válidos y el silencio de la mayoría.
Imaginate que una marcha por los despedidos o cesanteados sea encabezada por los diputados y senadores brazo con brazo al frente y una bandera grande "allA" Nisman con una consigna clara.
5- Nos enojamos más con Macri que gobierna como sabíamos que lo haría que con los nuestros que actúan como jamás imaginamos que lo harían. Probaría invertir esa carga: el adversario es clarísimo en su objetivo y su acción. Nosotros somos una ensalada y seguimos en la jugarreta de decir que cuando nos peleamos nos estamos reproduciendo y todo un montón de frases que si las pensamos un rato en el aquí y ahora, no tienen más sentido que el del sosiego personal que nos haga los días un poco menos hijos de puta. Pero no es así. Los días serán hijos de puta y no podemos seguir mirando para otro lado pensando que "ya vas a ver".
6- Muchos militantes no tenemos la más remota idea de cómo caminar un barrio sin programas del Estado, aparato o apoyo ministerial x o y. Pero los barrios siguen ahí con las mismas penurias que el año pasado (y que durante doce hermosos años). Pídale a su referente amigo que empiece a mover el orto, porque los barrios no pueden esperar como nosotros esperamos. Los barrios siempre esperaron, esperaron aún con nosotros presentes ahí, esperaron y van a seguir esperando y van a seguir perdiendo y van a seguir teniendo razón cuando dicen que es mentira. Vuelva al barrio, a cualquier barrio. Cuide a los chicos y chicas, ellos no tienen la culpa del terror. Haga una copa de leche, genere recreación, explique los derechos que tienen los seres humanos, brinde atención, apoyo, acompañe, esté ahí en el barro del barrio borrado porque ahora es cuando más más más más te necesitan. Genere acciones en conjunto con los vecinos, acciones reales, de espacio público, cosas concretas, tangibles, "tocables", mejorele la vida a esos y esas que gane quien gane van a estar o un poquito mejor o mucho peor, pero que nacieron mal y siguen mal. Interactúe con los niños y las niñas, dialogue con los vecinos y las vecinas, genere compañerismo y apoyo entre ellos, proponga actividades mixtas entre varones y mujeres, rompa la cultura preestablecida siempre bajo la orden y el mando del barrio, jamás sobre ellos. Usted no la tiene tan clara ni ellos son idiotas. Y si del barrio lo expulsan, váyase a su casa. Empiece hoy, la semana que viene es tarde.
7- Pídale al que tenga para los que no tengan. Dinero, manos o cosas. El que tiene es usted, yo, los nosotros tan blanquitos y algo gorditos. Otros y otras tienen mucho más: a por ellos, a por ellos, a por ellos. No existe no poder hacer nada. Es MENTIRA.