miércoles, 29 de marzo de 2017

Centro Cultural Kirchner: hacer de cuenta que pasa algo


Un día cualquiera, en el CCK en 2015, era así:



Resulta que ayer encontré en Twitter una foto que mostraba que colgaba de una pared una enorme foto de Hernán Lombardi, el famoso "ministro de televisión", en el Centro Cultural Kirchner.
Semejante barbaridad, me parecía un abuso, puesto que Lombardi es el gladiador de la despersonalización de todas las cosas que se llamen Kirchner (como el centro cultural),

Entonces me decidí a ir, como un ciudadano más.
Experiencias así había vivido ya cuando elegí ir a Tecnópolis para comprobar con mis manos lo que habían hecho. Cuando "hice" Tecnópolis, escribí esta cosa:
http://hombremuerdeperro.blogspot.com.ar/2016/07/tecnopolis-2016-punto-de-encuentro.html


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Ya desde afuera percibía un aire de vacío y opresión: no es que me toque estar loco, no.
Cualquiera puede comprobar que en el ingreso del CCK, ahora hay unas vallas que rodean y guían hasta la puerta, dispuestas arbitrariamente sobre la vereda.
Hoy era un día en el que el CCK está abierto al público: un día que podía estar poblado de turistas, niños y niñas de escuelas, contingentes de jubilados o hermanos y hermanas de otras provincias que no sean Buenos Aires, recorriendo el lugar. Como era cuando ese lugar era kirchnerista.

Subí la corta escalera en la que un guardia con pechera flúo hacía una guardia absolutamente en vano.
Entré y me llamó la atención que no había nadie.
Apenas un puñado de empleados en silencio, y el silencio era el sonido general del lugar.

Como vemos en la foto, no estoy exagerando cuando digo nadie.


Entro, miro a la Esfera Azul que puede verse un poquito en la foto anterior.
Es preciosa.
Tiene un cartel al que no fotografié. En él dice que la esfera finalmente fue donada por el autor (Julio Le Parc) en mayo de 2016. Lo que no dice, es que fue prestada DE PALABRA a la administración anterior. 
Sigo.
Me acerco a las escaleras mecánicas: todas funcionando pero cerradas por uno de esos divisores de filas de los bancos, los elásticos. Le pregunto a dos personas de seguridad si puedo usar las escaleras mecánicas porque no uso ascensores. Me dicen que sí, que corra eso y suba. Ok.

Subo al primer piso, me asomo: todo vacío.
Subo al segundo, todo vacío.
Al tercero.
Al cuarto.
Al quinto.
Al sexto.

Al séptimo.
Empiezo a recorrer y no veo cartelería que me indique qué mirar: el CCK hoy es un lugar estéril como un hospital. Los carteles indicadores de qué exposición hay en algún lugar son o pequeños o están mal ubicados, o no resaltan. No hay prácticamente carteles intermedios que indiquen qué pasa en cada piso y para ver cada muestra, hay que entrar a las enormes habitaciones.
Por ejemplo, esta obra ocupa una sala de por lo menos 30 metros.
Adentro, un empleado sentado en una silla no hace nada.


Más aquí de la pésima foto, en una pared leemos que se recrea con estas luces, las luces de Tucumán (?).
Quizás sea que soy un idiota del arte.
O quizás eso sea un afano.

Sigo y entro en otra gran sala: aquí sí había gente. Tres personas observando estas piezas:




Quien sepa de arte seguramente apreciará, explicará y sentirá un montón de cosas con ese puf enorme que parece un castillo inflable pero desinflado, esas carretas que jamás conocieron al trabajo y ese abrazo de la industria textil.

Salgo de ahí, decido no ir a ver la muestra de los gauchos.

Me encuentro con este cartelerío simil Oficina de Turismo de cualquier provincia que por supuesto nadie miraba.


Más adelante, dos turistas le preguntan a una de las trabajadoras del CCK si podían entrar a la mítica Ballena Azul, esa obra maravillosa.
La respuesta simple y clara: "No, ahí sólo se entra cuando hay espectáculo y sólo con entrada". Los turistas asintieron y se fueron.
Recuerdo que a la Ballena Azul antes se podía entrar al menos para verla por dentro.
Hoy no.

Mando un mensaje a alguien afuera porque quería saber dónde estaba la exposición en la que estaba Lombardi. Me indican que en el quinto piso.
Bajo.


Me cruzo con esa obra de las bicicletas.
En visitas guiadas se supone que uno puede subirse y hacer de cuenta que pasa algo.
Hoy no, tenía un cartel que decía que sólo era para observar.
De todos modos, como en todo el CCK, todo parecía estar hecho para hacer de cuenta que pasa algo.

¿Querés ver más vacío?
Mirá.



Y así en cada piso.

Más:



Todos estos lugares que te muestro en fotos son distintos pisos, alguna del mismo piso mirando a la izquierda o a la derecha.
Todo vacío.
Todo limpio.
Todo sin nada.
Todos lugares abiertos al público pero claro, nadie quiere ir a un lugar en el que no pasa nada.

Y entonces llegué adonde tenía que llegar.
La muestra se llama #PazSinTerror y es conmemorativa de los 25 años del doloroso atentado a la Embajada de Israel en nuestro país.
Es una muestra fotográfica intensa en la que los participantes hacen el signo de la paz que a su vez recrea a un número dos, y con la otra palma abierta recrean por un lado al número 5 formando el "25" del aniversario y a su vez representa un "freno" al terrorismo.
La acción publicitaria está a cargo de la agencia de publicidad BasevichCrea.

Voy a mostrar la muestra de atrás hacia adelante por motivos meramente narrativos.
Este es el cartel que está en el fondo de la muestra:


Aquí sobrevivientes, personalidades y artistas:





¿Pero quién está en el ingreso a la muestra, con una relevancia absoluta y que se ve desde afuera?
Sí señor, como anticipamos, el mismísimo ministro de televisión, Hernán Lombardi, junto al Embajador de Israel:


Más cerca, podemos ver claramente la foto.


Lombardi, que en verdad no es ministro de televisión sino el titular del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos.
¿Cuál es el criterio para hacer esta oda a sí mismo?
Como podemos ver, no se encuentra en ningún otro lugar al menos en redes, una foto de Hernán Lombardi referida a la muestra:



Michetti, Marcos Peña, Mario Negri, Hermes Binner, Fernández Meijide y María Eugenia Vidal.
Lombardi no está.
El afiche "oficial" de la muestra, tenía en absoluta relevancia y en una foto sacada en otro lugar, a la Gobernadora de la Provincia de Buenos Aires, pero tuvieron el decoro de no ponerla en la muestra.


¿Qué significa Hernán Lombardi en el frente de la muestra?
¿Cuál es el criterio para ponerle (o ponerse) en primer lugar?
Se conoce la minuciosidad de Lombardi para las cosas que hace: así como él decidió que en Tecnópolis se hable de 9.000 desaparecidos, difícilmente no haya aprobado y quizás estimulado que su presencia en la muestra no sólo se de, sino que esté en primerísimo primer lugar.
Lombardi, el mismo que quiere cambiar el nombre elegido por el Congreso de la Nación para el Centro Cultural Kirchner por Cerati, Borges o cualquier cosa que no sea kirchnerista.

Lombardi, el mismo que dice que "Somos un gobierno esclavo de la ley".
El mismo que dice que hay que "salir del populismo" y "mejorar las ideas republicanas", como un Kim Jon-Un vernáculo se ubica a sí mismo en una pose solemne, como si no hubiera sido él el mismo que le dio la mano a De La Rúa para ayudarlo a subir al helicóptero mientras en la plaza mataban gente a mansalva, y como si no hubiera sido funcionario de ese gobierno asesino que como sabemos, no mejoró absolutamente ninguna idea salvo la del saqueo a manos foráneas.

Bullrich, Lombardi y De La Rúa.


Así están las cosas en el CCK.
Vacías, pretenciosamente malas, para que sea gasto, para que no funcione, para que salga mal.
Así, haciendo de cuenta que pasa algo en un lugar donde por decisión política, no pasa absolutamente nada más que el culto a un oscuro, poco querido y artísticamente berreta marchand de las arcas públicas.

Antes de salir del CCK, me llamó la atención una obra que abarca toda una pared.
La foto de un helicóptero.


miércoles, 15 de marzo de 2017

Al Ritmo de las Cucarachas






Nos dicen cucarachas,
más bien KUKARACHAS,
¡nos gritan en mayúscula!



Nos piden que entreguemos a los nuestros, y nos piden que entreguemos la memoria y la memoria es enorme: en la memoria tenemos a los y las 30.000 pero también como la memoria es amplia, tenemos el recuerdo de una vacación en Mar de Ajó y un par de zapatillas que le compramos al nene.
Nos piden que borremos de un plumazo o que al menos, aceptemos lo que somos: las kukas, los negros, las villeras, los vagos, las trolas, las que por dinero, hasta fornicarían y traerían a una persona más al mundo: sólo por poder beber más.
Sus dedos de uñas pintadas, hermosas, perfectas trataradas en el doctor, nos señalan a nosotros y señalan nuestros celulares, señalan nuestro calzado, señalan nuestra manera de vivir.
Ellos pidieron QUE LA YEGUA DE TOLOSA SE MUERA Y QUE NÉSTOR SE LA LLEVE PORQUE SE LA OLVIDÓ DESPUÉS DE QUE A ÉL LO MATÓ SU HIJO y nosotros "Macri Gato" y nos reímos y cuando marchamos bailamos y cuando hacemos ruido nos hacemos chistes y no nos tomamos muy en serio al enemigo porque sabemos que es un inquilino chiquitito, una suerte de Pettinato de la política, y que mañana va a ser motivo de vergüenza de abrumadoras mayorías como lo es inversamente, motivo de orgullo lo que vivimos aquellos 12 años de fábula.
Bueno: también le decimos chorro, corrupto, delincuente, bobo, nazi, facho y "hambre".

Somos los negros, somos los grasas ¡Pero conchetos también! y esa no la pueden entender, no la cazan, los MarquitosPeñazzzzz de la vida, tan barbita y cara de hacerse el boludo, tan vidrio polarizado y subido electrónico mientras traga saliva y piensa "Me estoy haciendo el boludo pero bueh" como quien le dice "no no, gracias" a un vendedor que ofrece medias cuando uno se toma un café en algún lugar. Esos suavezones, tan ricos, con conciencias de almidón (¡Sintético!).

Y dale que te dale con que digamos si somos o no kirchneristas, con que digamos o no si somos "la rata kirchnerista" pero querido... querida... ¿Por qué será que a todos los que luchan por el bienestar general los llamás kirchneristas?
Me acuerdo de los dosmildieces (?) que si celebrábamos el 25 de Mayo con una escarapela nos preguntaban (interpelaban) si eramos kirchneristas.
¿Por cuá?
Porque terminaste asociando a la cosa patria con nosotros y nosotras.

Si canta el himno es K.
Si defiende trabajadores es K.
Si no se arrodilla con facilidad ante el patrón es K.
Si milita es K.
Si está en un barrio es K.
Si canta el himno es K. (Lo puse dos veces, andá a saber).
Si le interesa la política es K.
Si se queja porque todo es caro es K.
Si hace paro es K.
Si hace una movilización es K.
Si tiene un merendero es K.
Si tiene un comedor es K.

Si te dice que sos un boludo si no le prestás atención a la política es K.

Si tiene barba es K.
Si es gordo es K.
Si es negro es K.
Si es argentino es K.
Si prefiere cosas argentinas es K.
Si defiende los Derechos Humanos es K.
Si defiende a las Malvinas es K.
Si toma Manaos es K.
Si es millonario es K.
Si es pobre es K.
Si es cheto es K.
Si usa Iphone es K.
Si tiene Nike es K.

Y así pero siempre que sea que el himno no se cante en la escuela, que los trabajadores que defienda no sean ellos mismos, si el patrón no es el de quien señala, si hace todo lo que no querés, entonces pasa a ser K.
KUKA.
KAKA.
KEKO.
KIKI.

Si te cae mal es K.

Si queremos que haya cuotas somos K.
Si queremos que Tecnópolis sea lindo somos K.
Si queremos Qunitas somos K.
Si queremos Fútbol en la tele gratis somos K.
Si queremos que se investigue toda la obra pública somos K.
Si queremos que los jueces dejen de ser esos viejos chantas oscuros más que ricos, deliciosos, somos K.
Si queremos compartir un cacho de pan somos K.
Si queremos que al vecino le vaya bien somos K.
Si no odiamos al chino del superchino somos K.
Si no odiamos peruanos, venezolanos, colombianos, paraguayos, uruguayos, bolivianos, somos K.
Si queremos mejores sueldos somos K.

¡Hasta si tenemos calor y prendemos el aire somos K!

Si estuvimos bien en 2015 somos K.
Si fuimos más felices hace un año y medio que hoy, pues es que somos K.
Si tuvimos más plata, eramos K.
Si teníamos trabajo, eramos K.
Si nos fuimos de viaje, fue por K.

Y así hasta el colmo que descansa debajo de sombreros de Señoras con Sombrero.

¿Y sabés qué?
Sí, somos K.
Somos los buenos.
Somos los que nos preocupa la persona que tenemos al lado, el que está al lado de esa persona y 44.000.000 de personas más que están al lado.


Incluso todas esas personas, 
que se creen 
que la K es 
un insulto.

viernes, 3 de marzo de 2017

La felicidad es nuestra arma de construcción masiva




¿Qué hacés si te pasa que tu máxima adversaria política es una persona que suma a su base tres puntos (lo que tiene en total Stolbizer), durante enero, sin hacer mucho más que algunas reuniones?
Pegás donde más duele.

¿Meterías presa a Cristina, sabiendo que la gente deja lo que está haciendo en todos los puntos del país y te arma marchas en cada esquina y más en Capital?
¿Estás dispuesto a pegarle a millones, meter presos a cientos de miles?
¿A cuántos te creés que podés matar por defender la inocencia y la alegría?




¿Qué hacés si no podés meter preso a un diputado?
¿Y qué hacés si no lo podés meter preso porque simplemente, no es culpable?
¿Y si encima te acordás que tiene fueros?
Vaya problema.

¿Cómo hacés para pegarle donde más duele a la persona que sabés que te gana una elección de punta a punta y por muchísimos puntos?
Te metés con su hija.
La más chica.
La que es mujer.
La que hace cine.
La que lucha por las demás mujeres desde sus espacios.
La piba.
La madre de una beba.

La hija de Néstor.
La hija de tu adversaria.





Porque buscás un acto de locura, un error, una desesperación, algo que muestre lo que no puede aparecer en la realidad porque no es cierto.
Algo que rompa toda lógica: porque con todos los medios en contra, con toda la policía en contra, con todos los periodistitas en contra, con toda la justicia adornadísima y apretada como nunca en la historia, con toda la policía en contra de esa persona, no podés encontrar nada.
Y nada es nada.
Esperás que una ley quiebre a personas que no dicen nada, porque no tienen nada que decir.
Y te desespera, gobierno polenta, te recontra desespera.
Porque no sabés lo que es el amor.
No tenés la más pálida idea de qué se siente cuando alguien te quiere.
Y menos cuando decenas de millones te aman, te agradecen y otros tantos y tantas se dieron cuenta que fueron injustos con esa persona, tu adversaria, que crece y crece y crece y se hace enorme como el tiempo perdido.

Y hacés lo que te sale como te sale (o como te indican):
Un gesto rastrero.
Una patada de atrás.
Una trampa disfrazada de cosa legal.

Y como sabés que la felicidad es nuestra arma de construcción masiva, tratás de ponernos tristes.
De quebrarnos.
De hacernos enojar.
De hacernos tontos.
De que no veamos lo que estamos sufriendo: no importa a quién hayamos votado, estamos peor que antes de diciembre de 2015.
Porque se agotó tu discurso mentiroso de la herencia.
Porque se agotó la mentira del país que recibiste "quebrado", porque lo quebraste vos.
Porque pedís guita a lo loco y la gente no la ve pasar ni de lejos.
Porque la plata no alcanza.
Porque en todo el mundo te señalan y no para decirte que sos buen muchacho.
Y porque la gente, simplemente, no te quiere.
Ojo, hay un grupo importante de gente que te va a soportar, que incluso te puede llegar a decir que "no aflojes" y en ese "no alfojes" es que te piden que no aflojes en la única "lucha"  que podés sostener con cierto éxito: tu combate obsesivo por tratar de meter preso o presa a alguien cuyo apellido empiece con K. En eso no aflojás. Nunca. Porque fuiste pillo al contratar a un extranjero que te escribió todo lo que tenés que hacer, decir y pensar. Y entonces le dijiste a un montón de gente cómo tiene que hacer, decir y pensar.
Pero jamás, nunca, nadie, pudo enseñarle a la gente a sentir: eso te sucede, eso es algo que te pasa, eso no se inventa, no se crea, no se compra, nace en el pie, estalla en el pecho, y se queda para siempre en la memoria.




Tu saqueo, Mister Polenta, va a durar cuatro años, por eso no te preocupes.
Pero tampoco dudes un instante en que la libertad es nuestra.
La libertad es nuestro deseo.
La libertad es nuestro pacto de amor eterno con lo que queremos para ser felices.
La libertad de decir lo que queramos, de caminar donde queramos, de votar a quien queramos, de manifestarnos en paz y con una sonrisa que te aterra y atormenta, en cada calle, en cada esquina, ahora y siempre porque nuestra memoria, nuestra pasión, y la de millones y millones son parte de nuestra historia, una historia en la que vos vas a quedar como un oscuro presidente democrático muy pequeño.

Y lo que menos quiere, es que pisemos sin el suelo.
Que volemos.
Que seamos una masa despierta hermosa y sonriente.
Feliz.

¿Qué vamos a hacer para homenajear a Cristina, para decirle gracias, y a sabiendas de que ella nos pidió que no hace falta que la vayamos a bancar el martes 7?
Vamos a ir el lunes 6 a Comodoro Py.
A bancar a Florencia.
Y a bancar a Máximo.

A bancar y a darles nuestro apoyo, en paz y felices, a los hijos de Néstor y Cristina.

El lunes 6 desde las 8 de la mañana declaran ella y declara él.
Y terminamos nuestra hermosa fiesta de la libertad, celebrando la misma, acompañando desde las 10 a las docentes y docentes porque por más que el oscuro polenta diga que no hace falta defender a Baradel, tenemos que defender a los maestros porque así defendemos a los y las que van a hacer un país mucho mejor que el nuestro, con muchas más Cristinas y muchos más Néstor.
FELICES.
TODOS Y TODAS.


El martes a la plaza.
El miércoles paran las mujeres.
Y nos vamos preparando para el 24 de marzo que tenemos que hacer historia.

Pero atención, que la historia no se hace sola, que la historia no es una casualidad.

La historia te pide a gritos.
La historia te reclama ahora que pagues toda tu felicidad.

No hay más tiempo.
Y no hace falta que nadie te diga ni lo que tenés que hacer, ni lo que no tenés que hacer.

¿Vas a dejar que los y las demás vivan tu vida?
La vuelta empezó el 10 de diciembre de 2015.
¿Qué te pide el pecho?
Bancar a Cristina es bancar a sus hijos.
Bancar a Cristina es bancar a los tuyos.



martes, 21 de febrero de 2017

7 de marzo

1- El gobierno hace todo mal.

2- La gente tiene hambre.

3- La gente se queda sin trabajo.

4- La CGT amaga un paro.

5- El gobierno tira unos pesos.

6- La gente sigue mal.

7- La CGT anuncia una marcha para el 7 de marzo.

8- El gobierno cita a Cristina el 7 de marzo para generar quilombo.

9- La gente sigue mal.

10- Nos peleamos para ver a qué marcha vamos.
Gana el gobierno.

11- La gente sigue mal.

¿Qué hacer?
Ir a Comodoro Py y cuando termina, desde ahí, a Plaza de Mayo.

Simple.
Ganamos nosotros.



¿DE VERDAD ALGUIEN TIENE QUE ESCRIBIR ESTO?

viernes, 3 de febrero de 2017

La Posverdad (o la mentira)

Se ha puesto de moda el término "posverdad" que en realidad es un término elegante para llamar a la mentira.
Vemos en wikipedia, y el "678" del último párrafo es una deliciosa y comédica casualidad.



ÑAÑAÑA usaste wikipedia. Sí. ¿O vos desempolvás enciclopedias?
Luego escuchamos a todo el mundo hablando de "posverdad" para referirse a cierta "nueva era" y hablar de Trump, de Macri, de la mar en tanque y otras cosas.
¿Cómo lo llama Trump? Alternative Facts. ¿Qué significa? Hechos alternativos.
Como si hubiera hechos y hechos, verdades y verdades, posverdades y posverdades, y mentiras y mentiras.

A ciencia cierta (?) hay hechos, verdades y mentiras.

Vemos hoy en un torbellino rico en las redes que:


Y enseguida todos nos frotamos los celulares porque fue tan pero tan torpe el presidente de usar un auto de un banco para mover dólares en bolsos de cuero.
Por favor. Qué alegría. Ladies und Gentlemens, lo tenemos.

Al rato vemos que:


Y entonces caso cerrado.

Porque "no somos lo mismo". No, claro que no. Por ejemplo:

1- Ellos instalan "verdades relativas" como decía Néstor y luego retomaba Aníbal Fernández y nosotros no.
2- Ellos son gobierno y nosotros no.
3- Ellos no desmienten nada y ninguna de sus mentiras y entonces, atención, al no desmentir (ellos los malos, ellos el gobierno, ellos los medios), la verdad sigue latente.

¿A qué llamamos verdad?
No nos vamos a poner filosóficos: tenemos a Z con su apellido más complejo que el de Iván El Periodista que nombra a su programa "Mentira la verdad" y nos cuenta sobre este tipo de cosas.
Pero de nuevo, ¿Qué es la verdad?
Hay un montón de gente que dejó de votar al gobierno anterior porque su verdad, construcción mediante, era determinada cosa. Incluso gente que no se considera politizada, pero es gente que vota porque un medio le construyó su personalidad, su realidad. Hablan todos los días con el señor pelado de traje de la tele que les dice tal cosa.

Pero a veces esa verdad, es una verdad que para tomar un caso, incluía elementos. Por ejemplo el caso Nisman.

Los elementos o la receta:

1 fiscal que denuncia a la presidenta
1 fiscal que aparece muerto un día antes de su declaración
1 multimedios diciendo que al fiscal lo mató la presidenta

Un resultado:

1 grupo grande de personas considerando que eso es cierto
1 elección perdida
1 muerte, suicidio u homicidio que perjudica única y exclusivamente a quien perdió esa elección


Pero nosotros rápidamente salimos a desmentir que haya algo raro en lo de los bolsos aún cuando tenemos esta receta:

1 auto con el nombre del banco donde tiene cuenta el presidente
1 helicóptero del estado llevando bolsos
2 bolsos
1 grupo de personas que considera que hay gato encerrado, o dinero lavado

Desde el aeropuerto responden que nada que ver, que no es así.
Pero tenemos los elementos, la receta y al grupo de personas.

Velozmente desmentimos.
¿Qué desmentimos?
De verdad, repito:
¿Qué desmentimos?

A- Que el auto ese sea expresamente un vehículo para lavar dinero.
B- Que adentro de los dos bolsos haya dinero mal habido.

¿Eso desmentimos?
Pues bien.
Tenemos este otro elemento en la coctelera:



Efectivamente, el presidente tiene dinero en las Bahamas del banco que plotea al auto que lleva los bolsos que mueve la familia presidencial en un vuelo privado y sin control aduanero o fiscal alguno.

Puede ser que en el bolso había Grappamiel, como puede ser que en los bolsos había ropa, como puede ser que en los bolsos había dinero mal habido, como puede ser que en los bolsos había chinchulines.

Ahora pregunto de nuevo:
¿Qué habíamos desmentido?

Posverdad para todos y todos.

EDITADO:

A las 19:18 La Nación sube esta nota.



miércoles, 1 de febrero de 2017

¿Cristina 2017?




Navarro anoche, en su segundo programa luego de la vuelta (?) aseguró que Cristina sería candidata en 2017 para la felicidad de muchos y muchas, para el terror de unos cuantos y para la noticia de todos y todas.

Pero en verdad ¿dijo lo que dijo?
Veamos:



Desgranado:

"Es casi una certidumbre en el gabinete" (de Macri).

"Todos los asesores le aseguran que Cristina va a ser candidata por la provincia de Buenos Aires" (asesores de Macri).

"Las encuestas la dan ganadora a Cristina Fernández".

"Los intendentes están llamando a Cristina para decirle que la van a acompañar".

"La posibilidad de una interna está en duda porque no aparece Randazzo". (?)

"En el entorno de Cristina Fernández, la gente más cercana, cercanísima y no quiero dar nombres, que cuando se fue Cristina dijeron que no volvería a ser candidata. Que hace tres meses decían no sabemos si va a ser candidata. Hoy por primera vez, gente cercanísima a Cristina Fernández dice CRISTINA VA A SER CANDIDATA EN OCTUBRE".

"¿Es una sorpresa? ¿Es una primicia? Cristina no lo va a decir ahora, sin embargo, me decía gente DE EL ENTORNO, claramente Cristina está en campaña".

"Me decían ¿Vos encontrás algún político que esté moviendo las redes sociales como las mueve Cristina Fernández?".

"Cristina Fernández está en campaña todos los días, me dicen. Y se está hablando de una Cristina Fernández que cuando vuelve se queda en Buenos Aires hasta octubre".

"Y se está hablando de actos como solo puede hacer Cristina Fernández porque no hay otro político con esa capacidad de convocatoria".

"Las presiones en los próximos días van a ser enormes a partir de esta CERTIDUMBRE de que Cristina Fernández va a ser candidata".

"CRISTINA PIENSA, CRISTINA PIENSA QUE SI HOY ESTÁ ARRIBA EN LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES (...) y ya se está viendo que esa campaña (contra Cristina) ya tiene fatiga y la gente se cansó, CRISTINA PIENSA que la diferencia va a ser aún mayor que la que tiene por estos días".

"Mirá la cantidad de twits que está escribiendo Cristina solamente en enero opinando sobre cada una de las cosas que hace Mauricio Macri".

"Esto, más allá de que Cristina lo haga como un aporte a la sociedad, a la política o a la economía, ES hoy en la nueva política en el mundo... CAMPAÑA".

"Fíjese la producción cuántos seguidores tiene, pero tiene muchísimos. Es decir, antes la política era llenar un estadio y juntar treinta, cuarenta, cincuenta mil personas. Hoy buena parte de la política es esto".

"Cuatro millones setecientos mil seguidores en twitter tiene Cristina. Nadie, no hay ningún política en Argentina que haya emitido esta cantidad de twits durante el mes de enero".

"¿Qué dice la gente cercana a Cristina Fernández de Kirchner? Obviamente que se está involucrando. Esto claramente es campaña".

"Recién ahora la gente de Mauricio Macri que es experta en redes sociales se da cuenta y dice "pero che, esta mujer opina todos los días".

"NO SOLO OPINA TODOS LOS DÍAS SINO QUE TIENE UN EQUIPO QUE LA ASESORA PARA OPINAR SOBRE LOS TEMAS QUE NO SON LA ESPECIALIDAD DE CRISTINA FERNÁNDEZ".

"Es decir, Cristina Fernández está trabajando todos los días como pocos políticos en Argentina".

"La mayoría de los políticos en Argentina en enero se fueron de vacaciones y no opinaron sobre nada en un mes donde se fue el ministro de economía, donde se fue Carlos Melconián. Donde pasaron cosas importantísimas y no opinaron. Es decir: ¿Quién está en campaña en la Argentina? ¡CRISTINA FERNÁNDEZ!".

"Y esa certidumbre del gobierno de que va a tener que enfrentar en la provincia de Buenos Aires, todo el peso y el volumen político de Cristina Fernández, es lo que hace que se muevan de manera desesperada y que estén emitiendo este nivel de ataque mediático y de ataque judicial que aparentemente DICEN LOS CONSULTORES y uno no puede confiar mucho en las encuestas, pero si por lo menos en la tendencia de las encuestas, que ha logrado un hartazgo que haya hecho que Cristina Fernández que había caído en un momento a una imagen de un 25, 27%, esté hoy con una intención de voto que te voy a mostrar en un ratito, que esté por arriba de todos los políticos que pueden presentarse en la provincia de Buenos Aires".

"Tiene dos millones ochocientos mil seguidores en Facebook. (...) Esta emisión sistemática de mensajes, es de una persona que está en campaña".

"¿Por qué te estoy leyendo estos mensajes de Facebook? Porque en el entorno de Cristina, LA GENTE MÁS CERCANA DE CRISTINA, la gente que jamás había dicho

"Cristina va a ser candidata", cuando vos le preguntás "bueno, va a ser candidata, y cuándo va a hacer campaña", te dice "¿Cómo? ¿Y esto qué es", yo digo "Bueno, es una opinión, está preocupada", "Si, bueno, está bien. Pero es campaña"".

"Hoy parece que juega, ¿No?".

Luego de eso, muestra las encuestas donde Cristina ganaría por dos puntos, un poco más de certero análisis y a otra cosa.

Mi opinión:

1- Nada de lo dicho en el programa demuestra ni que vaya ser ni que no vaya a ser candidata.

2- "El Entorno" es lo mismo que "Altas Fuentes". Hellen Torno no es una persona.

3- Cristina puede ser como puede no ser candidata.

4- Si Cristina fuera candidata estaríamos todos muy contentos, con o sin razón.

5- Un piso de 30% es positivo para una elección legislativa. Pero no para Cristina. Para Cristina tener un 30% implica un 70% que no te votó en una maniquea visión odiosa de la realidad. Y Cristina fue el 54% y "el proyecto" fue 49%.

6- En una legislativa importa el piso y no el techo, a diferencia de una presidencial donde importa el techo y no el piso. Pero Cristina no es cualquiera y el techo que tenemos como movimiento hoy por hoy no está muy lejos del piso.

7- Si Cristina acompaña a casi cualquier candidato sin ser ella candidata, el piso es más o menos el mismo, mezcla de kirchnerismo con antimacrismo más voto castigo tan usual en una elección de medio término.

8- La ensalada de declaraciones, retornos simbólicos del pejotismo rancio y el pejotismo fresco, las uniones y desuniones, hacen pensar que sería apresurado ya no que Cristina se lance, sino que los medios lo instalen.

9- Si mucha gente de buena fe se emocionó creyendo que la propia Cristina aseguró que sería candidata y luego tienen que militar a Felipe Solá, Randazzo, Scioli o cualquier otro candidato (muchos compañeros nacieron en La Plata, y compañeras también), se van a sentir estafados, descorazonados y tristes embarcados en una campaña irónica por segunda vez en los últimos cinco años. Y me refiero a los megakirchneristas ultra paladar negro super almalimpia.

10- Yo quisiera que todo sea cierto. Pero Cristina puede decidir no jugar porque tácticamente sea un error, porque estratégicamente no sea el momento o porque no tenga ganas.

11- Que Cristina tuitée y use sus redes para comunicar no es novedad para muchos: siempre fue una militante y nunca lo va a hacer por algún otro motivo que no sea estar cerca del pueblo.

12- Plantear que habla nada más que porque está en campaña roza lo gorila.

13- Al kirchnerismo se le dijo durante los doce años, cada año, cada mes, que las cosas que hacíamos eran por campaña. Incluso la recuperación de nietos. Eso es un gobierno presente y cercano. Eso se llama peronismo.

14- Absolutamente no está confirmado que Cristina sea candidata a nada.

15- Absolutamente no está confirmado que Cristina no sea candidata.

16- El "Frente de Agrupaciones Peronistas" es un sello de goma gigantesco que nadie de una agrupación peronista puede considerar con seriedad. Mucho menos a Marcelo Puella, viejo saltimbanqui de la "política" entre comillas.

17- ¿Roberto Navarro miente? Para nada, es un periodista. Y dice lo que considera cierto. Es cierto que Cristina está hiper activa. Es cierto que Cristina mide bien. Es cierto que Macri está destrozando al país. Es cierto que Macri nos toma por boludos. Es cierto que alguien le dijo a Navarro que Cristina sería candidata. Es cierto que Navarro explica las cosas como ninguno. Es cierto que Roberto Navarro cree en Cristina. Es cierto que Navarro está de nuestro lado de la vida, aunque muchos y muchas consideren que es massista por llevar a personajes del Frente Renovador. No quiero romperle el corazón a nadie, pero un frente bien bien bien bien inclusivo incluye a mucha gente de ahí, como Alberto Fernández o Felipe Solá.


Todo sigue más o menos igual.
Y hay que ser pacientes para no ser impacientes, ya que en la torpeza podemos romper los juguetes.


miércoles, 28 de diciembre de 2016

lo que se puede hacer mejor


Podemos dejar de ponernos de foto de portada una foto de nuestra cara: no suma ni un voto.
Podemos dejar de pensar que las redes son para publicar boludeces y que "la política pasa por otro lado".
Podemos dejar de pensar que la política son las redes y que "la rosca no sirve".
Podemos dejar de pensar que no sacarse una foto haciendo algo militante, es "mejor" que sacársela: no se trata de tu ombliguito abrigado y falsohumilde, sino de que otros vean que los que somos kirchneristas somos buenos, no somos ladrones, no somos garcas y hacemos las cosas de verdad.
Podemos ser buenos, no ladrones, no garcas y hacer las cosas de verdad.
Podemos trabajar el triple y pensar que todo es política, todo es político, y todo tiene que ver con todo y vivir y morir y nacer y dormir así todo el tiempo porque hay elecciones.
Podemos dejar de tirar tiros por elevación: "Hay gente que" para referirnos a contactos que tenemos en nuestras redes, o a personas que sabemos que nos están escuchando cuando hablamos en el recinto o en la tele, y así como esa gente sabe y vos sabés, el tiro por elevación te baja los pantaloncitos y te deja en culito.
Mucho mejor o mucho peor es cuando escribimos algo a personas que ni nos leen: fantasmas peleándole al viento.

Podemos dejar de escondernos.
Podemos volver a los barrios: mostrar que durante nuestro gobierno actuábamos de determinado modo y el Gobierno de determinado otro ante una emergencia, pero sin ir a esos lugares, es de marmota y te demuestra como una lacra de la politiquería.
Podemos no dejar de pedir por la libertad a Milagro Sala, en todos lados, desde nuestras redes hasta la calle pasando por acciones y charlas con el vendedor de diarios gorila, gordo y pelotudo.
Podemos ir a todas las marchas que haya.
Podemos ir a los actos y marchas sin nuestras banderas que le molestan incluso a quienes votan a Cristina y podemos ser más inteligentes para ampliar las bases y no ser sectarios y excluyentes de una puta jodida y perra vez entender que no estamos disputando más cariño ni más nada con nadie porque a todo el mundo le importa tres pelotas nuestra bandera gigantesca colgando de un árbol o en miles de tacuaras sean de plástico o no, sean retráctiles o no o sean de caña.

Podemos contar de todo en las redes pero necesita imperiosamente un correlato en la realidad.
Podemos hacer de todo en el territorio pero necesita imperiosamente un correlato en las redes.
Cuando escribís algo en una red te leen todos, se animan a comentar unos pocos y de ese todos y todas que te leen, hay quienes están de acuerdo y hay quienes no, y hay personas que te van a odiar y hay personas que te van a querer. Pero en el medio hay personas a las que les vas a haber generado una duda y cuando generaste una duda, estás mucho más cerca de lo que necesitamos en 2017: votos.
Podemos dejar de presentar proyectos que no le importan a nadie o proyectos que no se entienden, traducirlos, explicarlos y si no sirven, no presentarlos.
Podemos trabajar el triple y revisar siempre quién está yendo a ambas cámaras y quién no va nunca: revisá y vas a ver.
Podemos sumarnos a una agrupación.
Podemos irnos de la agrupación en la que estamos e ir a buscar a alguien que no se dedique a quedarse sentado diciendo la vida me engañó.
Podemos decirle a nuestros referentes que están equivocados.
Podemos sacudir el mundo, conquistarlo y hacerlo nuestro.
Podemos decirle a Cristina que está equivocada.
Podemos considerar que lo que hacen los nuestros está mal.
Podemos discutir en cualquier lado, sea en las redes, sea en las básicas, sea en los barrios, sea en la calle.
Podemos mostrarle a la gente cómo le mienten en la cara todo el tiempo, incluso esos periodistas y esas periodistas que se hacen las buenitas, blancas y puras.

Podemos dejar de decir "Pero kumpa, esto se discute en una básica o le hacemos el juego a la derecha". La derecha nos gobierna como quiere, basta de ostracismo.
Podemos y debemos discutir: no sirve que cuentes en todos lados que escuchaste que tal persona dijo tal cosa en específico lugar y vos no dijiste nada porque te dio bronca, porque te echaban del trabajo, porque si decías algo ibas a insultar o porque no daba. Si estuviste en una situación así y no abriste el pico, mantenélo cerradito que cuando hacés tu caca en las redes para contar esa secuencia hacés sentir mal a todo el mundo y quedás como la persona más mentirosa y cobarde del mundo.
Podemos y tenemos que estudiar y conocer y leer los diarios todos los días, los que piensan como nosotros y los que operan como los de ellos. Todos los días, pasar por todos los medios, TN, La Nación, Clarín, Infobae, Página12, Big Bang News, El Destape, Letra P, La Política Online, Infocielo, Infonews, Tiempo. Si no tenés tiempo porque laburás muchísimo, tratá de robarle media hora al sueño, a la mañana o a la noche y leé. Si no leés no sabés y si no sabés te van a seguir quebrando.
Podemos tratar de llevar soluciones que sean parches a los barrios donde la crisis entró hace más de un año y no se fue nunca.
Podemos tratar de jamás pensar que un argentino se tiene que joder por haber votado a Macri.
Podemos decir Milagro Sala sin decir Milagros Salas.
Podemos darnos cuenta que hay gente buena y mala, y gente idiota y gente inteligente.
Podemos dejar de esperar a Cristina aunque la esperemos: si la vamos a esperar sentaditos, perdimos. Hay que esperarla trabajando, militando, discutiendo, formando, haciendo. Estamos vivos y vivas.
Podemos no perder el tiempo alimentando a trolls que están pensados para herirnos.
Podemos tener criterios estéticos de belleza y felicidad para todas las cosas, incluso las cosas que nos parezcan feas.
Podemos dejar de jugar a la apropiación cultural de hacer de cuenta que somos algo que no somos.
Podemos empezar a organizar mínimamente las marchas y contra marchas para que no haya tres cosas en dos semanas con igual contenido.
Podemos dejar de usar globoludos, por ejemplo, del mismo modo que podemos dejar de decir que nos toman por boludos.
Podemos dejar de decirle Macri Gato y decirle Macri chorro, corrupto, lavador, inepto, etcétera, pero los gatos son una cosa hermosa, amable y que le hace bien al planeta.
Podemos tratar de no levantar la voz, no insultar, ni agredir, pero nunca dejar de defendernos.
Podemos dejar de decir lo que hay que hacer desde internet, si es que no vamos a hacerlo. Por ejemplo "Hay que ir y liberar a Milagro Sala" en calzoncillos desde Caseros, no es serio.
Podemos dejar de creer que es importante nuestra historia íntima y personal, si es que eso no va a acercar un voto... y luego de entender eso, sí, ir y publicarla pero sabiendo.
Podemos hacer un buen uso de nuestros recursos: la palabra, las piernas, las redes, la acción, la formación, la calidez y más que nada el humor.

No podemos perder el humor, nunca.
No podemos quedarnos callados, nunca.
No podemos bajar la cabeza, nunca.
No podemos negar que somos lo que somos, nunca.
No podemos negar que estuvimos mejor.
No podemos negar a Cristina.
No podemos dejar para más adelante, nada.
No podemos intentar, tenemos que hacer.
No podemos "hacer que los vecinos la paguen" porque no nos votaron.
No podemos pretender que el pueblo sufra "para que aprenda lo que es bueno".
No podemos dejar de trabajar.
No podemos "desenchufarnos del todo en vacaciones".
No podemos dejar de marcar lo que consideremos errores, aún si nosotros los cometemos.
No podemos mansamente aceptar que una manga de chantas, cuatro de copas, mentirosos y garcas digan que son el peronismo cuando no lo son.
No podemos pretender que en el "vamos todos juntos", entren todos los ladrones, corruptos, antipueblo y miserables que sin Néstor y Cristina hoy serían eternos asesores de concejales en municipios del interior. O punteros. Y del PJ.
No podemos impacientarnos.
No podemos querer todo ya.
No podemos dejar de evaluar que para que este gobierno se vaya, antes tiene que haber por obligación histórica, muertos, y esos muertos son el pueblo. Que se vayan, pero en 2019. Ninguna crisis es buena, JAMÁS.
No podemos ponernos a discutir con las personas que están absolutamente politizadas: es como pretender que a uno que está del lado de los buenos lo puedan convencer de que Macri es bueno, joven, gracioso y agradable. Con quien duda, con quien no está seguro, con esos hablemos. Con los John Rambo del neoliberalismo que usan la bandana de Macri y aman a él y a sus ojos azules, no perdemos el tiempo.

Podemos separar guita de nuestro sueldo si tenemos laburo para comprar cosas para quienes menos tienen.
Podemos separar un par de horas por semana para ir a los barrios a dar una mano.
Podemos y tenemos que ayudar porque somos peronistas, somos kirchneristas, somos solidarios.
Podemos abrir básicas.
Podemos abrir centros culturales.
Podemos abrir merenderos.
Podemos abrir comedores.
Podemos ir al menos una vez por semana a llevar MORFI a un barrio.
Podemos regalar juguetes en las fechas que todos los niños y las niñas reciben juguetes de regalo.
Podemos escuchar mucho más y hablar mucho menos.
Podemos estar ahí, donde haya que estar.

No podemos no hacer nada.
No podemos perder.
No podemos volver a perder.
No podemos pretender que se vayan antes porque si se van antes y en el caso hipotético de que haya elecciones y que encima las ganemos, ganamos débiles.
No podemos pretender que se vayan todos: ya pasó una vez, y ahí están, volvieron con muchísima más fuerza (Y si los malos vuelven, imaginate los buenos cuando volvamos con más fuerza).
No podemos querer que renuncien, o podemos quererlo, pero tenemos que seguir así, sin hacer nada para que renuncien: no somos ellos.
No podemos no protestar.
No podemos no hacer huelga.
No podemos no hacer paro.
No podemos decirle traidor a quien vota a favor del pueblo, pero sí podemos decirle a quien vota en contra del pueblo que es una basura.
No podemos creer que todas las personas que no son kirchneristas son antikirchneristas.
No podemos pensar que todas las personas que se dicen kirchneristas, son peronistas.
No podemos pretender, pero tenemos que hacerlo, en líneas generales.
No podemos no reclamarle a nuestros representantes lo que se nos ocurra: por ejemplo, que qué bueno sería que durante enero se vayan a recorrer barrios, al pueblo, y no muevan el culo de sus ciudades.

Podemos escuchar más a Máximo Kirchner.
Podemos asumir errores y cambiar las cosas.
Podemos aprender más de Cristina.
Podemos ser cabezaduras porque siempre tuvimos razón.
Podemos ver con claridad quién está del lado de los buenos y quién del lado de la oportunidad para llevarse un vueltito.
Podemos ver quién quiere acumular capital político para tener una jubilación gorda, y quién quiere acumular capital político para cambiarle la vida a la gente, y eso se ve fácil: quién hace algo por los demás, y quién va nada más que a la tele o está siempre de traje o camisita pipí cucú.
Podemos entender que perdimos hace un año y borrar para siempre la palabra autocrítica, porque si más de un año después no hiciste la autocrítica, tomate el palo, tocá los tarros, nos re vimos papá.
Podemos tratar de que nuestra fuerza política no dependa siempre de los y las mismos y mismas cinco o seis que vemos en la tele, y que todos y todas sean nuestras espadas en la batalla democrática legislativa militante y cercana al pueblo (que nos votó y no nos votó).

Podemos hacer un montón de cosas. Podemos no hacer otro montón de cosas.
Puede estar toda esta lista errada o puede estar toda acertada o puede tener aciertos y errores.

Lo que no podemos, es ser comentaristas de la vida.

Ningún pibe nace Vilouta.

Ah: empezá el lunes.
Nos vemos por ahí.